| | | | | | NOTICIAS | |  | | | ¿CÓMO CONTRATAR?. ¿OUTSOURCING, MANTENIMIENTO, SOCIO TECNOLÓGICO... ? | | Por Antizipa | | 03-05-2003 | | utsourcing, como término, forma parte de la jerga tecnológica al uso y hace referencia a los servicios de mantenimiento y operación diaria (hardware, software, comunicaciones), consultoría y desarrollo, que una empresa especializada puede prestar. El salto cualitativo en formación y aprendizaje, en recursos humanos, para trasladarse a internet es de tal envergadura que la práctica aconseja concentrar los recursos, la propia energía, en lo que constituye el núcleo de nuestro negocio y actividad y externalizar lo que desconocemos o no podemos abarcar pero que necesitamos. Caricaturizando la situación podría decirse que nadie en sus cabales crea una operadora de telecomunicaciones para poder hablar por teléfono o crea una fábrica de camiones para transportar su mercancías. Todos contratamos con una operadora y todos acudimos a los servicios de empresas de transportes o de fabricantes de camiones si eso fuera, precisamente, lo que nos conviene. El barbarismo 'outsourcing' puede traducirse como socio tecnológico. Los socios tecnológicos pueden ser muchos y variados en función de las necesidades. Así una empresa con gran carga tecnológica, maquinaria especializada, robots, comunicaciones e internet, transportes... tendría por áreas, varios socios tecnológicos. Imaginemos la compra de camiones por el sistema de renting (con mantenimiento y renovación de flota incluida) > El batiburrillo de la 'integración' La palabra integración persigue a todos los que en el campo de la informática tienen que tomar decisiones. El concepto integración significa prolongar la vida útil de las viejas o no tan viejas soluciones informáticas. En la práctica, justo es decirlo, la integración supone rebajar la nueva tecnología para que pueda convivir con la vieja, representa el triunfo del mínimo común denominador. Integrar supone reducir la potencialidad de la nueva tecnología y casi siempre a costes que hacen dudar sobre la conveniencia de tal decisión. No se dice que la 'integración' es laboriosa, muy cara, y que requiere macroproyectos que en la mayor parte de casos no encuentran la salida después del laberinto. Cuando la palabra 'integración' afecta a la nueva capa tecnológica, a Internet, 'integrar' quiere decir subsumir los procesos de Internet en las viejas aplicaciones o en las viejas bases de datos. Llegados a este punto es bueno saber que la integración se convierte en una mutilación grave de la potencialidad de Internet. Si expedimos una caravana compuesta por un seat 600, una renault 18 y un mercedes de última generación y gama alta y deseamos que la caravana llegue compacta a su destino parece obvio que la velocidad de crucero estará determinada por la parte menos competente de la expedición. Trasladar una entidad, cualquiera, a internet requiere una reingeniería de procesos donde la búsqueda de la eficiencia y la eficacia adviene como la meta principal y dicha reingeniería de procesos lleva implícito el rediseño de las viejas bases de datos. > Actitudes temerarias Nuestro consejo, cuando de desplegar una entidad en internet se trata, es implantar en una primera fase todos los procesos y tareas que ahora no están informatizados, aprovechar dicha fase para inventariar los procesos y procedimientos existentes, con el preceptivo trabajo de campo, y acometer con cautela y prudencia su reingeniería y la reingeniería de la base de datos para organizar su coherencia presente y futura. En la segunda fase es imperativo, continuar con la vida útil de la viejas soluciones e ir migrando gradualmente a la nueva capa tecnológica, sin superposiciones atosigantes y redundantes, que sobrecargan la gestión, o integraciones perjudiciales para el futuro de la empresa y que en la práctica propenden a desvalorizar las nuevas inversiones. Existe experiencia suficiente, perfectamente datada y referenciada, para poder afirmar que la red, que Internet, representa un salto cualitativo de gran envergadura. Se entra en otra escala, en la escala del tiempo real y de la ubicuidad, magnitudes muy desconocidas para la gestión convencional a la que tan acostumbrados estamos y que no caben en la ingeniería, sencillamente no caben, en la ingeniería de las viejas aplicaciones y soluciones informáticas. Incorporar mayores niveles de eficiencia y eficacia en nuestra gestión no resulta fácil. El tiempo real y la ubicuidad son factores de competencia y darles la espalda es arriesgar en exceso o si se prefiere una actitud muy temeraria. No faltan las ofertas de empresas tecnológicas y de servicios en las que la palabra 'integración' actúa como cebo principal. Ahora ya sabe lo que ocurre. Cuando la carga tecnológica de una entidad es muy fuerte y se necesita llevar todos sus procesos al tiempo real y a la ubicuidad, en ese caso y solo en ese caso, puede estar jusitificado hablar de 'integración', eso sí, sabiendo que es imprescindible asumir y absorver el conjunto de daños colaterales que se generan y que en el medio plazo suelen pasar una factura casi siempre inasumible, cuestión en la que apenas reparamos, obcecados por el corto plazo o la sensación perturbada de que mañana, quizá, no saldrá el Sol. | | | | |  | | Vieja posición | | | | | | SELECCIÓN DE ARTÍCULOS Nota. En esta sección publicamos artículos que consideramos de interés para nuestros clientes | | | |