|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
ESTRATEGIAS PARA LA DESINFORMACIÓN MASIVA
El desdebate |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
SON CARACTERÍSTICAS de las instituciones la continuidad, la longevidad y su estabilidad para dar soporte y cobertura a la acción. Me refiero a instituciones con crédito público, con prestigio social. No es el caso de España. A España le está costando un riñón y las tres cuartas partes del otro crear instituciones centrales con crédito público o suficiente crédito. Nuestra pasión por la burocracia y nuestro descreimiento de los beneficios de la libertad nos ha impedido hasta la fecha disponer de instituciones públicas acreditadas. El pensamiento político individual español es fatalista hasta niveles degradantes y moralmente inaceptables.
El ya se sabe y el ya te lo decía yo, prácticas masivas e invasivas, oscurece nuestro horizonte político, público y común. Las cosas salen bien si se adaptan como guante al dedo a los preceptos morales del ya se sabe y el ya te lo decía yo. Generan mucha inquietud si propenden a salir bien y se tornan terroríficas si nos fuerzan al replanteamiento y a considerar la hipótesis del optimismo racional, no suertudo. El ya se sabe y el ya te lo decía yo, piezas inconmensruables de nuestro acervo cultural, constituyen los pilares del fatalismo individual español. Los partidos no son más que prolongaciones de dichos preceptos. Se advierte, es palmario, que los partidos, los realmente existentes, un saco al que pertenece la escatalogía nacionalista, abroncan y exageran la filosofía pesimista de fondo. Al suporponer sus ideologías chocarreras sobre el ya se sabe y ya te lo decía yo se forma una fosa séptica hedionda e impenetrable, de baja actividad biológica, donde vamos a fenecer por asfixia el pueblo español.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
¿Qué pueden debatir Rajoy y zETAp?, ¿en qué institución?, ¿en una en la que sus componentes están obligados a aplaudir a sus jefes?, ¿en un Congresos del que nadie se fía y del que se sabe que es un decorado de la cuesta de San Jerónimo, construido a propósito para filmar la película democrática española? Sería más útil emitir sus discursos por la radio. Sus señorías van a simular un debate que ya conocemos. ¿Qué aporta el sistema institucional español a la resolución de los problemas profundos del pueblo español? Nada. He aquí el problema.
Las distintas opiniones dependen de la fuerza con la que se presenten. De la fuerza bruta que manifiesten o aparenten. El rugido es lo que importa. Importa la fuerza, la velocidad y la cornamenta. El animal que deabte ya sabemos que no es noble y con dificultad astuto. El debate del Estatuto es un falso debate. La gran paradoja es que todos lo quieren para ajustar cuentas, para ajustar viejas cuentas con el nacionalismo, con los segregacioncitas, con los secesionistas, con los insultadores, con los ignorantes, con los representantes de las lenguas milagreras y de las culturas de plastilina. No habrá debate, habrá desdebate, habrá un ajuste de cuentas muy merecido y después sobrevendrá la crisis, la enésima crisis por descreer sistemáticamente de la autonomía moral individual, de la necesaria autonomía moral, de la imprescindible libertad, como criterio general, para constituir instituciones que resistan el paso del tiempo y sean soportes convenientes para la acción.
Enmendarle la plana a la Cámara de Cataluña atiborrada de quebrantahuesos no saldrá gratis. Enmendarle la plana a la clase política catalana no será gratis. Es una clase política que lleva años ahorcándose económica y políticamente con todos sus ciudadanos dentro, que lleva años sustituyendo con brutalidad una lengua generadora, el español, desde la que se ha rescatado el catalán y la cultura catalana, por otra medieval, sin evolucionar, y con violencia estructural y emocional para la gran parte de la población, es un clase política a la que nuestro sistema institucional le otorga un poder tan desmedido y fraudulento que no descansará hasta cobrarse su fracaso con una sonora crisis social y política en la que sumirá a Cataluña y en la que nos sumiremos todos. Ahora toca demostrar que podemos salir de ella y en qué condiciones. Para eso debemos prepararnos.
El PSOE se propone una campaña de desinformación masiva, simulando que debate, restando dramatismo a la gigantesca fractura social orquestada por el gobierno central en alianza con el nacionalismo escataológico y el terrorismo; restando dramatismo a la ruptura entre los españoles y sus instituciones, entre los españoles y su partido, entre los españoles y todos los partidos, entre los españoles y todos los medios de comunicación. Su intento de prolongar la anestesia social, es obvio, no funcionará. Los españoles estamos hartos y hartos de muchas cosas, no solo de una. Nuestros partidos políticos forman parte del problema, no de la solución.
Reformar la Constitución para permitir que la infanta Leonor reine implica hacerlo sin efectos retroactivos. Implica consumar el daño realizado a Dª Elena, la hermana del Príncipe, que a estas alturas, probe, tal como se está poniendo el patio no se sabe bien si se las hemos jugado o le hemos hecho un favor. ¿Qué pasa si Dª Elena aprovecha la reforma para demandar sus derechos en la sucesión? Es un ejemplo, otro más, de insensatez, de inmadurez y de incapacidad política para la acción institucional y de gobierno. Retrasar innecesariamente dicha reforma sería otro ejemplo de estupidez y hacerla reforma para ese único supuesto constituirá otro hito de incompetencia e inservibilidad. Mañana, día 3, más.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
CRISIS MEDIÁTICA
Estado de excepción |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
AS TRIBUNAS, todas, con escasas excepciones, están tomadas por la ignorancia, por los torticeros orgánicos al servicio de las respectivas marcas políticas. Por nadie más. Ninguna idea, ni siquiera de canto, es tolerable. Es muy difícil abrirse paso en una jungla apestada de sofismas y truhanes, armados hasta los dientes y disparando a discreción de manera indiscriminada contra todo lo que se mueve y parece hostil. Vivimos en un estado de excepción mediática. La gran azaña de zETAp es organizar, casi en solitario, apoyándose en el tirón de unas siglas tambaleantes, PSOE, y en un miniejército de correveidiles bien engrasado desde el erario público (los burócratas del partido), una fractura social de muchos bemoles con su partido en el lado perdedor. El PSOE se ha creído, en su pedantería, en su soberbia indomable, en su ignorancia supina, que es propietario de la historia de España y del entendimiento de España. Se merece lo peor. El Partido Popular no se merece menos. Su indigencia intelectual y política produce sofoco. Estamos dentro de una Estado de Excepción Mediática. Los españoles opinamos donde podemos, en los bares. Los medios de comunicación sus respectivas empresas, con menos escrúpulos, tiran a matar, a matarse entre ellos para preservar una audiencia que se está alineando ágilmente detrás de los medios que mejor le representan. El discurso transversal y la parrilla transversal por edades, sexo y nivel cultural, está dando paso a una programación alineada detrás de cuestiones básicas. Vivimos en un Estado de Excepción Mediática. |
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|