NOTA: Las secciones 'Diario de a bordo', 'León en zumo' y 'Ojalá', se renuevan, los martes, miércoles, jueves y viernes. Las secciones 'En Serio', 'Atractor León', 'El Púgil' y 'Bang' se renuevan todos los martes.
CRISIS EN EL EPICENTRO DE LA CRISIS El poder del terror
Antonio Yuste 11 Mayo 2005
Miembros de ETA leen un comunicado, en un video emitido por la televisión autonómica vasca en mayo de 2003
EL DEBATE del estado de la nación es para hablar de que no existe crisis. Los unos dirán que todo está bajo control y los otros que de qué. Se hablará de la geometría de la onda expansiva, de terror y de asimetría, y de la fascinación de la izquierda por el poder que irradia el terror. El canon cultural de la izquierda es sencillito, se sienten poseedores del fundamento social de la sociedad. La democracia es tal cosa cuando reproduce con fidelidad sus postulados. La izquierda posee un canon de racionalidad universal. Todo lo que queda fuera de sus canon es puro extravío. La izquierda arrastra un pesado codicilo, el de sus utopías que determinan su función en la política. Están en ella para santificar o excomulgar. La izquierda que sale a la calle cargada de hisopos. Ellos son los que santifican los hechos, la cultura, la economía y las convicciones morales. Tiene un hisopo para cada cosa.
A la izquierda, últimamente, se le ha metido entre cejas, la pluralidad infinita, adaptada a su canon de racionalidad universal mediante el cual se pueden resolver todos los conflictos. El canon universal lo trasladan a una plantilla que aplican a los acontecimientos. Todo el mundo tiene derecho a pensar y hacer lo que le convenga con la única condición de que no se salga de su canon universal de racionalidad, a saber, de su plantilla. En España solo hay ocho plantillas, una la tiene el PSOE, más concretamente Zetapé, otra la tiene Izquierda Unida, más concretamente Gaspar Llamazares y otra más Ibarreche, Otegui, Beiras, Carod Rovira, Mas y Maragall. Los periodistas se inspiran en los forjadores de plantillas, los intelectuales orgánicos, que viven del cepillo de las parroquias de izquierda. Así funciona. La izquierda política, está organizada para que sus certezas no puedan ser alteradas por la fuerza de la democracia interna de sus organizaciones. La democracia interna no existe, sus estatutos, presididos por el modelo del centralismo democrático, leninistas, están puestos al servicio de los jefes supremos.
Las plantillas de la izquierda están jerarquizadas por certezas inamovibles y una de ellas se refiere a su fascinación por la cloratita, los pistolones, los secuestros y pegar tiros en nombre del pueblo, el que sea, que se quiere emancipar de un opresor en nombre de la Igualdad y la Libertad (entidades antagónicas por excelencia). La cloratita y la jerga asociada ejerce sobre la izquierda una atracción irresistible. La izquierda española se ha propuesto vitorear al glorioso pueblo etarra a cambio de un paz amnésica, la amnistía, mucha pasta y un montón de concesiones políticas. ¿Será verdad? Lo es, hará lo impropio, cualquier cosa, menos ser señalada como representante de un pueblo opresor y tiránico, el español. El canon de racionalidad universal que postula la izquierda es tanto más canon cuanto mejor forjado está por los pistolones y la jerga revolucionaria que se usa para emancipar al oprimido en nombre de dos entidades antagónicas, la Libertad y la Igualdad.
Firmar con una banda terrorista siempre dispuesta a escindirse tiene su guasa
No me pregunten por la derecha política, es como es, pasota. La derecha, que es el centro que comparte con la izquierda, pasa absolutamente de todo. Su ideario es bien conocido. Se reduce a esperar a que el oponente se equivoque. La derecha europea se ha acostumbrado a trabajar con la energía de la izquierda. La derecha se comporta como un luchador oportunista. Vive del ya lo decía yo y de las equivocaciones ajenas. La derecha no puede pensar el futuro, se fatiga, lo considera tedioso y metafísica para obispos. Es un asunto que hay que dar por perdido. La derecha ha nacido para ir a remolque y en los asientos de atrás. La derecha política está organizada para que su estilo pasota no pueda ser alterado por la fuerza de la democracia interna de sus organizaciones. La democracia interna no existe, sus estatutos, presididos igualmente por el modelo del centralismo democrático, leninistas, están puestos al servicio de los jefes supremos. Lo hacen igual que la izquierda por no pensar, por la fatiga. Lo de Margaret Thachter fue una estrella fugaz. Cambio el mundo, es cierto, pero para la derecha europea es poco más que un sarpullido
Firmar con una banda terrorista, como quiere Zetapé, siempre dispuesta a escindirse, tiene su guasa. Hacer concesiones económicas y políticas con una banda que se sienta a negociar con la despensa a rebosar de cloratita tiene su interés, un interés cinematográfico para un guión de serie negra con extorsión. La famosa declaración de Anoeta, en un mitin de Batasuna que nunca debió producirse, Otegui ofrecio al Estado Español la creación de dos mesas de negociación, la política y la de desmilitarización. Todo en el mismo paquete, en dos mesas distintas, libertad y pasta para los presos de Eta en una mesa y en la otra, el precio político que la banda imponga, que por si nadie había reparado en ello, se llama reforzamiento de la asimetría. Si fuera navarro estaría temblando. ETA exige al estado, a través de todos sus documentos, una reparación histórica por la guerra civil de 1936, por la represión del franquismo entre 1939 y 1975 y la de la presunta democracia española entre 1975 y 2005. O sea, pasta. En la otra mesa quiere una loa a Euskal Herría cuyos límites territoriales llegan hasta Rabat, París, Venezuela y Siria.
La asimetría es el mal fario del Estado Español desde hace mucho tiempo, desde mucho antes de la transición política, agigantada eso sí, por la transición. Las grandes marcas políticas se sienten cómodas con la asimetría y no tendrían empacho en insistir en dicha vía. A los españoles hace siglos que nos estorba pensar el futuro. Lo hacemos a regañadientes, con cada gran crisis y aún así con desgana. Nuestra pereza intelectual es mucha y recurrente.
Los españoles no soportamos, es común a todos los pueblos, que los partidos políticos y las instituciones nos pasen los problemas
Nada ha cambiado tanto como para suponer que estamos ante una gran crisis. Los españoles estamos pagando la hipoteca y el último viaje de ocio, a un paraíso sexual. Los más jóvenes están callejeando jugando a la antiglobalización solidaria, un contradios indescifrable. Los españoles estamos todavía muy entretenidos fundiendo el dinero de plástico y atiborrando la parrilla televisiva de telebasura y programas de dos rombos para liberar sexualmente a un país de mujeres y hombres que hace décadas que no se unen en la cama. A los españoles todavía nos queda estómago para engullir más asimetría. A España no le ha llegado la hora de la crisis que se corresponde con el cambio de siglo y con el agotamiento del régimen surgido de la transición. Nadie cuestiona los sistemas de decisión garruleros inaugurados con la transición. La gran mayoría no pone en duda que nuestra democracia liberal tiene poco de democracia y poco de liberal. El liberalismo político está consagrado a defender el imperio de la Ley, la separación de poderes y la defensa de los derechos individuales. La democracia tiene por meta salvaguardar la soberanía popular y que los poderes del Estado emanen de manera efectiva del pueblo. La constitución española creó un régimen partidocrático para usurpar las potestades del pueblo y separar poco los poderes. Ninguna cosa se cumple y a los españoles apenas nos importa. Los españoles estamos aún en la etapa atónita. Al PP le encanta el bipartidismo y la diatriba bipartidaria. El PP quiere garantizar la democracia con escasez de opiniones. La izquierda nos garantiza la democracia mediante una plantilla inspirada en su canon racionalista universal que nos convierte a todos en iguales. Los nacionalistas nos garantizan la democracia con gestos amables, patadas en los pulmones y cosas así. Los unos nos garantizan la democracia con sus totalitarismos plurales y divertidos y las grandes marcas políticas, con sus asimetrías juérguicas.
Los españoles no soportamos, es común a casi todos los pueblos, que los partidos políticos y las instituciones nos pasen los problemas. Vivimos lo que pasa como un fastidio. Viviremos el debate del Estado de la Nación como un coitus interruptus de la gran jodedura que se masca. Que todo se descomponga ante nuestros ojos es un fastidio. Nos obliga a repensarlo todo, a reorganizar nuestra preferencias, a discutir con amigos y vecinos, a repensar nuestra estructura económica y a ocuparnos del futuro aunque no creo que logre distraernos, ¿o quizá sí?, de contratar más hipotecas, hacer crecer la deuda familiar, fundir el dinero de plástico, organizar vacaciones rutilantes y de la antiglobalización solidaria, ese contradios indescifrable. La crisis asimétrica es una crisis dentro de otra crisis, la crisis de nuestra democracia o crisis en el epicentro de la crisis. Mañana, día 12, más.
MOSCA CAZURRERA. El Caúcaso al rojo vivo. La libertad es una asignatura harto difícil para los imperios que se desintegran. Es el caso de la URSS. Rusia mantiene su zarpa sobre las regiones de Osetia y Abjacia en Georgia y mantiene sus tropas, muy numerosas en Georgia, antaño frontera Sur con Occidente (Turquía). Vladimir Putin está dando amparo a las políticas de limpieza étnica en Abjacia y Osetia, expulsando a los georgianos. Bush le ha dicho al presidente de Georgia, Mijail Saakashvili (en la foto), que puede contar con EE UU para la resolución pacífica de sus conflictos territoriales. 150.000 personas recibieron a Bush en Tiflis.
UNA MUESTRA: el uso del DDT (DicloroDifenilTricloroetano), uno de los insecticidas más efectivos. En 1939, cuando comenzó a ser usado, su aplicación fue bienvenida. Era efectivo y cómodo. Muchos cultivos se beneficiaron de su poder insecticida y se pronosticó que ayudaría a acabar con enfermedades como la malaria, transmitida por mosquitos. Hasta que se descubrió que también era tóxico para otros animales (incluyendo humanos). Y aún peor: que tiende a almacenarse en los tejidos grasos, por lo que se va acumulando en el cuerpo de los consumidores a lo largo de la cadena alimenticia. Y que puede transmitirse, a través de la leche (por su alto contenido de grasa) a los bebés lactantes.
ES DECIR, desde el plan teológico político islamista, que contempla España como propiedad suya, se quiere transformar España en «al-Andalus» en razón de que la Península es de suponer que Portugal también se ve involucrado en este plan de transformación se constituyó antes como al-Andalus musulmana que como España «infiel» (título de primer ocupante). Pero además se constituyó con una «brillantez» como sociedad política, de la que la «católica» España siempre ha carecido (título de civilización). Es esta identidad musulmana de la Península la que hay que restaurar, según dicho plan, en contra de su actual «identidad infiel», siendo el «al-Andalus» el programa relativo a este plan.
NUESTRAS infraestructuras financieras locales y regionales, las Cajas de Ahorro, se comportan y actúan como la enemiga pública número uno. Captan nuestros ahorros y en buena parte los hacen volar para aterrizar en otras partes de España y del mundo. Su furor deslocalizador a muy bajo rendimiento y su ineficiencia gestora, apostando por bajos rendimientos cuando los mejores rendimientos están en su propio entorno, produce estupor.
La 'Educación en Libertad' es una frase que se ha transformado con gran esfuerzo y más tenacidad en un poderoso sistema burocrático.
[c] COPIALIBRE. Autorizada su reproducción. No es necesario citar la fuente. Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja