Miércoles
04 Mayo 2005
Medio de opinión
Portada
León en zumo
Ojalá
Atractor León
El Púgil
En serio
Bang
Diario de a bordo
11/M
Agenda
Publicidad
DNI de Cazurra Bit
Hemeroteca

MAYO 2005
1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31
NOTA: Las secciones 'Diario de a bordo', 'León en zumo' y 'Ojalá', se renuevan, los martes, miércoles, jueves y viernes. Las secciones 'En Serio', 'Atractor León', 'El Púgil' y 'Bang' se renuevan todos los martes.
FAVORITOS
El Catoblepas
Juan de Mariana

GEES
Daniel Pipes

Red Liberal
Libertad Digital
AVT
Basta Ya
Cato Institute
AEI
IEA
Junkscience
Reason
TCS
Marginal Revolution
Independent
Inst. para la Lib.
CNE

Bitácoras liberales
Desde el exilio
1812
Ajopringue
Anti-Izquierdismo
Areopagítica
Barcepundit
Batiburrillo
Bitácora de LD
El Blog Liberal
Boker Tov, Sefarad
El buque negro
Cajón de sastre
Carmelo Jordá
Cine y política
El ciudadano liberal
Cocaína intelectual
Contra la servid.
El Cristal Roto
Criterio
David Millán
Desde la caverna
Desde Sefarad
Deshacer el mundo
Diarios d. Estrellas
Erpayo
Escalas Atlánticas
Feyndem
Figaro's Blog
Freelance Corner
Haciendo amigos
El halcón liberal
Hispalibertas
La Hora de Todos
Humeando letras
Jorge Valín
Laissez-Faire
El Liberal, el Feo...
Liberal Fino
El Liberal Ultra...
El Liberal Vascong.
Libertad provisional
La mano invisible
Mierda en España
El negocio de la lib.
El Observador
Pistas
Polític. incorrecto
El Príncipe
El provocador lib.
Radicalmente lib.
El Rincón
El rincón de la lib.
Road to Freedom
El Salmantino
Sandwiches
Si Rajoy fuera lib.
Sobre la Red 2.0
La Taberna Liberal
Todo un hombre

Tomania
Yoz
Zumbador
ATAPUERQUISMO POLÍTICO
El estado deflactor
Antonio Yuste • 04 Mayo 2005
La familia de Atapuerca. No fueron la primera versión de la organización humana. Nuestro modelo de Estado, el modelo de Estado actual del mundo occidental, tampoco será el último
EL ESTADO heredado del siglo XIX, se autolegitima. Es soberano, no necesita de nadie y a nadie. El Estado no es un servicio público, no es el resultado de un contrato entre ciudadanos o familias, es la esencia de la nación, su sabia, una especie de Espíritu Santo bragado, y a tal punto es alma y corazón que podría prescindir del mismo pueblo del que es su esencia. El Estado tal como lo plantea la Constitución Española es una construcción intelectual atapuérquica. Formas y conceptos de interés para la paleontología y que me perdone José Luis Arsuaga, por la transposición. El estado del siglo XIX, que utiliza todo el siglo XX para expandirse y crecer, ha llegado al punto del absurdo. Todas sus manifestaciones responden a un único precepto: la incongruencia. ¿Qué pensar de una estructura que se reclama la esencia de un pueblo, de una sociedad, y que se sobrepone a dicho pueblo para convertirse en un objetivo en sí mismo? Hay poco que pensar, estamos ante un caso flagrante de superposición de problemas, donde los engañosos suplantan a los reales.

En España el problema se agiganta al concurrir numerosas fuerzas periféricas que propenden a reproducir el modelo atapuérquico por antiguo. Las fuerzas nacionalistas y centrífugas, clónicas, aspiran a la reedición del Estado absurdo del Siglo XIX expandido hasta el delirio durante todo el siglo XX.

El Estado de las sociedades occidentales, es un objetivo en sí mismo, el más importante y dominante. El Estado está concebido como un todo, toda la nación, la sociedad, el pueblo, es Estado y nada puede existir fuera del Estado burocrático. Los ciudadanos lo son, exclusivamente, dentro del Estado en forma subalterna. De creer a la Constitución los ciudadanos constituyen la verdadera fuente de legitimidad del propio Estado. Es falso. Eso lo dice nuestra Constitución pero es falso. Su articulado y la organización del Estado demuestra artículo por artículo que es el Estado el que legitima al ciudadano haciéndole subalterno. El que le otorga derechos y se los regula, al punto de prohibirle formar parte del núcleo que los transforma sin dominación previa por subvención de sus opiniones. El Estado no es una estructura neutra de acomodo para planes, proyectos y objetivos comunes, como la ayuda mutua, la prosperidad, la justicia, la defensa y la ofensa. El Estado no es una estructura neutra para hacer posible la Libertad de sus ciudadanos y de sus planes. El Estado en su forma actual, elefantiásica y patosa, es una estructura que somete a sus ciudadanos. El Estado (conjunto de administraciones y servicios) no es un órgano instrumental de los ciudadanos. El Estado que hoy conocemos no es un instrumento, es un ente universal, absoluto, el todo y la razón última. La situación se ha vuelto axfisiante y fatigosa para los ciudadanos.
España en babia, un año después
Por Pedro Insua Rodríguez
El Estado en su forma convencional debilita a las poblaciones y adormece la convivencia, creando la ilusión de que elimina aristas y dientes de sierra
Tenemos un problema: el Estado. El Estado, en su configuración actual, ha creado la ilusión de que puede absorber todos las tensiones, disfunciones, beligerancias e ideaciones de los ciudadanos. Es una utopía más. Una utopía segregada por el siglo XIX que ha llegado incólume hasta nuestros días. Ahora se tambalea. A la utopía del Estado le están reverdeciendo sus zonas oscuras, el guerrerismo de alta disposición y capacidad mortífera (guerras, totalitarismos, tiranías y otras mandangas), el elevado consumo de recursos o su alto consumo energético. El Estado que hoy conocemos agota a las sociedades, las estresa económica, legal y sanitariamente. El Estado en su forma convencional debilita a las poblaciones y adormece la convivencia, creando la ilusión de que elimina aristas y dientes de sierra. Los elimina temporalmente, en efecto, para que cada cierto tiempo exploten anárquicamente con toda su crudeza y fuera de control. El Estado tal como lo concebimos es un lastre, un problema una ideación burocrática rígida, molesta, ruda y en tanto que atávica, atapuérquica, lista para que entren a desentrañarla los paleontólogos; lista para que nos den cuenta de su funcionalidad extraviada y de discutibles rendimientos.

El Estado que nada más deja opinar a los ciudadanos que previamente desarma mediante la subvención, es un Estado enfermo y mal ideado. Es un estado de genética enfermiza, automutilante y demente. Necesitamos restituir la libertad de acción, repensar el Estado hasta que adquiera perfiles estratégicos, ligero para los desplazamientos y cambios de posición, de bajo consumo, de respuesta rápida, suministrador eficiente y dinámico de garantías y propulsor más que lastre. El Estado de nuestros días es una losa burocrática insoportable que ha tejido una alambrada alrededor de los ciudadanos a los que esquilma para poder sobrevivir. El Estado actual, el estado occidental, es un Estado netamente deflactor induce regresión e inflaciona inutilmente todos los procesos.
Ha llegado la hora de replantearse la funcionalidad del Estado. Estamos pidiendo al sistema educativo cosas que no puede hacer
Los ciudadanos que se reconocen en dicho estado son los mismos que alimentan la entelequia de su indiscutida funcionalidad. El Estado no puede sustituir a la educación emocional y moral que proporcionan a los nuevos vástagos sus progenitores. Ha sido demostrado por activa y por pasiva. El Estado, concebido como una estructura neutra, instrumental, no debiera arrogarse, aunque lo hace y con métodos totalitarios, la educación moral de sus ciudadanos. El caso más lastimoso es la revolución cultural china y la exaltación maoísta de la inmacualda infancia, preñada, por ser infancia, de buenas nuevas irreversibles —concepción lineal de la historia— y que tanto éxito, un éxito atolondrado, ha tenido en occidente, entre los que confiaban en las posibilidades emancipadoras del Estado. La asignatura de Ciudadanía es el proyecto español, otro más, totalitario, y sobre el que no existe apuesta posible sobre su fracaso, es inevitable.

La educación moral y emocional, imbricadas y nada consecutivas, es algo más que norma y recetas. Adquirirla y aprenderla nos permite funcionar buena parte de nuestra vida en piloto automático. Ha llegado la hora de replantearse la funcionalidad del Estado. Estamos pidiendo al sistema educativo cosas que no puede hacer. Si los profesores no han sido educados moralmente poco y malo pueden hacer en su actividad docente. Llevar la religión a la escuela es un despropósito fuera de contexto. ¿Acaso no sería más útil para la Iglesia reorganizar el esfuerzo religioso?, ¿por qué se diluye la energía religiosa en lugar de concentrarla en Centros de Evangelización e irradiación, activos y bien pensados?, ¿por qué la Iglesia confía tanto en el poder multiplicador e irradiador del Estado?, ¿le parece, acaso, poco revelador y aleccionador la misérrima cosecha obtenida hasta hoy? El estado que hoy conocemos ha cometido muchos errores, entre otros, sobredimensionar el papel del sistema educativo en sustitución de los progenitores y las familias, desviándose de lo que sí puede y debe hacer y no hace: enseñar haciendo y permitir a los ciudadanos, al pueblo, la educación moral, el aprendizaje moral y el debate moral o político por sus propios medios. Pensar del alquiler y opinar con subvenciones, lo que existe en España, es asunto penoso y degradante.

¿Cuánta de la prosperidad de occidente, en qué proporción, se debe al Estado?, ¿cuánto del dolor de occidente y sus fracturas se debe a las ideaciones utópicas sobre el Estado?, ¿cuánto de nuestro actual bienestar se debe a nuestros valores morales, al conocimiento y el cambio tecnológico y cuánto bienestar no adquirido es culpa, precisamente, del Estado?. La pregunta que toca hacerse es si el Estado que hemos alumbrado hasta nuestros días, es el Estado que necesitamos para el futuro, y en qué medida explica nuestros fracasos, desaciertos e insatisfacciones?. ¿Cuánto de nuestro actual bienestar, y es una forma de hablar, lo hemos alcanzado a pesar del Estado?

A llegado la hora de replantearse el Estado, su funcionalidad y tamaño, las cosas que no puede ni debe hacer, las que sí puede y cómo. Ha muerto el Estado universal, reemplazador de individuos y pueblos y propietario de la moral pública. Necesitamos un Estado funcional, ligero, ágil, de bajo consumo, de respuesta rápida, garantista efectivo y propulsor más que lastre. Estamos en el Siglo XXI. ¿Y si estuviéramos metiendo nuestro pie 42 en un zapato del 36 y para pies cabos?. Mañana, día 5, más.


---------------
Artículos relacionados:
El portentoso encanto de la decadencia
Politisaurios asimétricos
MOSCA CAZURRERA. Un nuevo amanecer. Es lo que está sobre la mesa. El proyecto de un nuevo amanecer para España, edificado sobre dosis crecientes de hispanofobia y entreguismo. La entrega de 20 carros de combate M-60 A3 por parte de España a Mohamed VI, es el último episodio. Mohamed VI, como todo el mundo sabe, es la esperanza blanca de la izquierda española, auténtico crisol de la Alianza de Civilizaciones y aspirante a Sultán de al-Andalus (la península ibérica) en cuanto la casa Borbón se despiste.
León en zumo
Despedirse de León. Filosofía apocalíptica
Ojalá. ARIANE VON MANERSTETTEN
Bang. Más ciencia no siempre es mejor
UNA MUESTRA: el uso del DDT (DicloroDifenilTricloroetano), uno de los insecticidas más efectivos. En 1939, cuando comenzó a ser usado, su aplicación fue bienvenida. Era efectivo y cómodo. Muchos cultivos se beneficiaron de su poder insecticida y se pronosticó que ayudaría a acabar con enfermedades como la malaria, transmitida por mosquitos. Hasta que se descubrió que también era tóxico para otros animales (incluyendo humanos). Y aún peor: que tiende a almacenarse en los tejidos grasos, por lo que se va acumulando en el cuerpo de los consumidores a lo largo de la cadena alimenticia. Y que puede transmitirse, a través de la leche (por su alto contenido de grasa) a los bebés lactantes.
El Púgil. España en babia, un año después
ES DECIR, desde el plan teológico político islamista, que contempla España como propiedad suya, se quiere transformar España en «al-Andalus» en razón de que la Península –es de suponer que Portugal también se ve involucrado en este plan de transformación– se constituyó antes como al-Andalus musulmana que como España «infiel» (título de primer ocupante). Pero además se constituyó con una «brillantez» como sociedad política, de la que la «católica» España siempre ha carecido (título de civilización). Es esta identidad musulmana de la Península la que hay que restaurar, según dicho plan, en contra de su actual «identidad infiel», siendo el «al-Andalus» el programa relativo a este plan.
Atractor. La Gran Señora
NUESTRAS infraestructuras financieras locales y regionales, las Cajas de Ahorro, se comportan y actúan como la enemiga pública número uno. Captan nuestros ahorros y en buena parte los hacen volar para aterrizar en otras partes de España y del mundo. Su furor deslocalizador a muy bajo rendimiento y su ineficiencia gestora, apostando por bajos rendimientos cuando los mejores rendimientos están en su propio entorno, produce estupor.
En serio. Educar en Libertad y sin sentido
La 'Educación en Libertad' es una frase que se ha transformado con gran esfuerzo y más tenacidad en un poderoso sistema burocrático.



[c] COPIALIBRE. Autorizada su reproducción. No es necesario citar la fuente.
Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?;
2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera;
4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja