NOTA: Las secciones 'Diario de a bordo', 'León en zumo' y 'Ojalá', se renuevan, los martes, miércoles, jueves y viernes. Las secciones 'En Serio', 'Atractor León', 'El Púgil' y 'Bang' se renuevan todos los martes.
TEORÍA DE LAS TRES PALABRAS Ensayo breve sobre la escasez política Antonio Yuste 22 Marzo 2005
Frank Stella
TRES PALABRAS. Estamos en Semana Santa y son tres palabras: condenamos el terrorismo. Por ejemplo, Condenamos el terrorismo y lo condenamos con rotundidad, nosotros jamás hemos confundido lucha de liberación con terrorismo. Según Zetapé y Google las tres palabras habían sido pronunciadas y en buena lid los herederos de Batasuna debieran concurrir a las urnas. Él tiene la llave. La llave no la tienen los jueces, las víctimas, los españoles o el Parlamento. La llave la tiene el Caudillo socialista y tres palabras. Estamos ante un caso flagrante de escasez de política y de la política. Al jefe político, al Caudillo Socialista, le corresponde dictar resolución sobre si ha habido arrepentimiento y el premio para tal arrepentimiento. Es inaudito y insólito. Es ajurídico, ilógico y brutal pero es así. ¿Por qué es así?. Por la construcción intelectual del Estado que tenemos los españoles.
España es un país que adora al Estado y tanto se le adora que cada cual en su propia comunidad autónoma aspira a tener uno propio y para sí. Los ciudadanos españoles dejados a su albur, tendrían cada cual en el saloncito de estar su particular estado, con su inteligencia y contrainteligencia para vigilar los pasos de los vástagos y de la pareja, su ejército para defender su soberanía de los ataques del vecino, de los yernos, nueras y suegros, su Tribunal Supremo para sentenciar quien se queda con el mando de la Tv, servicio de aduanas para entrar en el cuarto de baño, Banco Nacional para atender los requerimientos de la agencia de viajes y un sin fin de idealizaciones que me resulta tedioso describir. En España encandila el Estado y su poder supraterrenal. En España se está en el poder. En España no se tiene el poder, se está en el poder porque el poder mundano para el español medio preexiste y lo encarna el Estado, la metafísica del estado, la mítica del Estado, la carismática del Estado, como sustituto de la fe estrictamente religiosa.
El Estado es ajeno a la naturaleza del hombre. Somos los españoles los que, voluntariamente, profesamos obediencia al Estado y nos dejamos deslumbrar e iluminar por su poder infinito. La relación de los españoles con el Estado es de naturaleza religiosa. Su naturaleza se expresa por la mediación divina de un caudillo, el que sea, bajo la forma de un choque emocional que el entendimiento humano no es capaz de explicar. El caudillo desciende sobre los elegidos, sin hacer distinciones de clase o procedencia social y les recompensa con dones y carismas, como la capacidad de obrar milagros y entrar en trance social.
Cuando el caudillo de turno al frente del Estado invoca que dispone de información que no puede revelar acudiendo a la prudencia del estadista como mejor argumento, los españoles explotan en asentimientos y prácticas marianas de reconocimiento y aplauso. ¿Existe alguna relación entre el aquelarre mediático organizado con la trama de blanqueo en Marbella y la foto de Paris entre Chirac, Schroeder, Putin y Zetapé?, ¿con qué intensidad se ha consumido la información de Marbella en el Moscú de Putin? Volvamos al asunto principal. Cuando el caudillo de turno invoca que acabará con el cúmulo de plagas que infectan el sistema social y que dispone de información mas que privilegiada, revelada, y que dispone, asimismo, de la autoridad que destilan los numerosos organismos gubernamentales y los interminables procedimientos burocráticos, lo dicho, se extinguen las vacilaciones y se renueva la fe en el Estado y en el Caudillo de turno.
Cuando un jefe político cercano al Caudillo de turno, léase Peces Barba, santo varón, afirma que existe una línea roja que los nacionalismos secesionistas no osarán traspasar, el problema se zanja y se extingue. Se obra el milagro de la verdad revelada que destilan los numerosos organismos gubernamentales y los interminables procedimientos burocráticos. Cuando el Estado afirma que existe una línea roja, se obra el milagro de la revelación y la línea roja es tan cierta que aquel que ose no verla comete sacrilegio y pecado de apostasía.
Digo yo que el Estado es de naturaleza terrenal, muy terrenal y muy expuesto a las contingencias del devenir de la acción del hombre. El Estado contemporáneo sigue expresándose con formas del siglo XIX rancias y endogámicas. El Estado se justifica desde el propio Estado y el Estado lo interpretan, lo recrean y lo proyectan hacia el futuro los propios funcionarios. Digo también que la funcionalidad del modelo interpretativo ha sucumbido, ha sido derrocada por la prodigalidad del fracaso. El mundo occidental está atrapado en una profunda sequía política. Exhausto el mundo occidental de su terrible batalla contra las destructivas utopías sociales, entre comunistas, fascistas, anarquistas y socializantes, no encuentra tregua para la reflexión. Las hordas de las utopías sociales destructivas, se agrupan ocasionalmente, por oleadas y no dan tregua. El mundo occidental no encuentra tiempo y calma para construir una nueva legitimidad para el Estado que ha de ser pensado desde una perspectiva más funcional y eficiente.
El consenso, de otro modo, no garantiza por sí mismo cosa alguna interesante, el consenso puede ser destructivo
Atrapados en las arenas movedizas de la escasez política y de política, vamos tirando y arreando al personal sin que tal proceder suponga esclarecimiento o expectativas. El Caudillo gallardo, Zetapé, sin entender en qué mundo vive, se ufana en las frases hechas y en la recreación post morten de las viejas utopías destructivas, repletas de organismos gubernamentales y procedimientos burocráticos que hacen la paz infinita y la igualdad absoluta. ¿Quién puede creerle? Los que tienen fe, fe religiosa, en el Estado a través de su caudillaje caudillaje en el peor sentido de la palabra. El Jefe rival, el jefe de la oposición, el que nos previene de las utopías sociales destructivas, Rajoy, se acantona y espera agazapado al error práctico del rival para tumbarlo. No mueve ficha, espera agazapado para no errar. Vive del error contrario. No es mala táctica. Pero es conducta, cáspitas, que no acaba con la escasez de política, la aumenta, aumentando la sequía y el estupor o pánico. El Partido Popular acordó sentar la bases para un hipotético Pacto para la Reforma Constitucional. Aceptó como premisa de trabajo la Reforma Constitucional y a renglón seguido estableció cuatro puntos, su propia línea roja:
La unidad de la Nación Española
La soberanía del conjunto del pueblo español.
El modelo de Estado Autonómico, que garantice la igualdad entre españoles, la solidaridad interterritorial y el mantenimiento de un Estado viable con capacidad de ejercer eficazmente las funciones de un Estado moderno.
Cualquier reforma estatutaria se llevará a cabo con el acuerdo de los dos grandes partidos nacionales, tal y como se ha hecho hasta ahora, buscando asimismo el apoyo de las restantes fuerzas políticas a fin de que tenga el máximo respaldo social.
¿Es una línea roja acaso demasiado genérica?, ¿qué es un estado viable?, ¿qué es la Unidad de la Nación Española y qué la soberanía del conjunto del pueblo español? ¿Es más importante la forma de discutir, que el objeto de la discusión?. Admitiendo que es importante la forma de discutir y la reglas para discutir, de ningún modo debiera ser más importante que el objeto de la discusión o la cosa que vamos a discutir. Más allá de las procedimientos y formas para discutir, los mínimos, es del todo imprescindible descender a los detalles y depurar argumentos. La escasez de política y de la política, ilusiona poco y no anuncia nada bueno. Cuando no hay consenso hay derrota de una de las partes, no sería la primera vez y no conviene descartarlo. El consenso, de otro modo, no garantiza por sí mismo cosa alguna interesante, el consenso puede ser destructivo, con acuerdos destructivos, sin base social o equivocados. Tampoco sería la primera vez y la situación presente en nada se parece a aquella de otra de 1978. El consensismo no es el fieregrás de todos los males. Se simula más consenso del que existe en la práctica. De tanto invocarlo sin éxito, parece más una urticaria que un modelo a seguir.
Los acontecimientos del 11/M han puesto sobre la mesa problemas muy graves relacionados con nuestros servicios de inteligencia y cuerpos de seguridad del Estado, sobre el funcionamiento de los poderes ejecutivos, judicial y legislativo y el gravísimo déficit de España, de la idea de España, que destila dicha crisis. El discurso de la coalición nacionalista vasca, explícito, secesionista y sin medias tintas con todo tipo de altavoces prestados por el Estado y consentidos por el Estado, ha puesto sobre la mesa muchas e innumerables dudas que los grandes partidos nacionales son incapaces de despejar. Se masca la crisis. Los secesionistas invocan mecanismos lícitos y necesarios para las democracias, el referéndum, como ballesta para lanzar sus pretensiones. Los grandes partidos nacionales, consensistas, temerosos del pueblo, de su soberanía, se recrean en la ciénaga de sus hábitos despóticos, haciendo oquis e invocando la Ley Vigente. Es una mala batalla. Es una batalla que los nacionalistas camuflarán bajo la bandera de los derechos políticos para escarnio de los consensistas y tendrá una distinta lectura en el País Vasco y en el resto de España. Necesitamos política, claridad moral y determinación, mucha determinación. Y si no hay política hay escasez. Con la hambruna política vendrán las grandes pandemias y la tragedia. Mañana, día 23, más.
MOSCA CAZURRERA. Es muy fácil encontrar en la prensa española y occidental artículos peyorativos sobre Natan Sharansky (arriba), gurú de Bush y Aznar. Es imposible, literalmente imposible, encontrar juicios razonados que desafíen o puedan desestabilizar las tesis que Natan mantiene en su libro El Poder de la Libertad para desafiar la tiranía y el terror. "Es muy fácil para los que viven en sociedades libres, dice Natan, perder la claridad moral". Somos muchos los que ya pensábamos como Natal con anterioridad a su libro. El mérito de su libro, sin embargo, es único y crucial.
FRANCIS FUKUYAMA, miembro del Consejo Presidencial de Bioética de EEUU y autor de "Nuestro Futuro Posthumano: Consecuencias de la Revolucion Biotecnologica", ha publicado un articulo sobre "Las ideas más peligrosas del mundo: el Transhumanismo" en la prestigiosa revista Foreign Policy. Respuestas a la opinión negativa de Fukuyama sobre el perfeccionamiento de los seres humanos a través de la tecnologia han sido publicadas por Ron Bailey y Nick Bostrom.
EN 1870, Suecia era más pobre de lo que es el Congo hoy en día. La gente vivía veinte años menos de lo que se vive en la actualidad en los países en desarrollo, y la mortalidad infantil era el doble de la del país en desarrollo promedio. Mis ancestros estaban literalmente muriéndose de hambre..
DICHO DE OTRO MODO, los leoneses especulamos mal, somos muy malos especuladores y gestores de nuestro ahorro y cuando mejor lo hacemos lo hacemos contra nuestros propios intereses. ¿Se puede ser más bobo?. Sí. Siempre se puede ir a más. ¿Por qué, entonces, no se constituyen Fondos de Inversión Local? Básicamente porque no sabemos por dónde empezar y porque estamos muy presionados por los agoreros, los pasivos agresivos y los Doctores Honoris Causa en Negación.
[c] COPIALIBRE. Autorizada su reproducción. No es necesario citar la fuente. Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja