L LUNES pasado uno de nuestros colaboradores se encontró en el autobús con un viajero que leía impreso uno de los artículos de Cazurra Bit. Precisamente uno escrito por él.
Hola le dijo, eso lo he escrito yo
¡Ah, hola, os leo mucho!. Antes de acostarme, por norma imprimo lo que publicáis y me lo leo en la cama y al día siguiente en el autobús.
¿No te gusta leerlo en el ordenador?
Es que es muy malo, es una pantalla ruinosa, pequeña y vieja y no apetece. Tengo que comprarme un equipo nuevo.
¿Te gusta lo que hacemos?
Sois cañeros. Pero me gusta el estilo. En la oficina os leemos casi todos. Me tengo que bajar, ánimo, seguid.
En ningún momento Cazurra Bit se planteó ser influyente y dábamos por supuesto que tal cosa jamás llegaría a suceder en el formato que adoptamos. Nuestra audiencia, no obstante, sigue creciendo. Estamos en los 800 lectores diarios diferentes y las 3.200 páginas diarias servidas. Al principio pensamos que los lectores llegaban a Cazurra Bit por pura curiosidad y que saldrían espantados. Teníamos pocas esperanzas sobre nuestro estilo desenfadado y nuestra consistente apuesta por la libertad, la razón y la sensatez. España no compra libertad, compra poder y continuidad intelectual. Cazurra Bit está en las antípodas de dicha conducta. Nos gusta la hiperpolítica, la hiperciencia, la hipercreación y queríamos ejercer. Imaginamos pues, que nuestro público sería testimonial. Ya sabemos que no. Hay mucha más gente como nosotros y ahora sabemos que un porcentaje de españoles necesita una oferta más parecida a la nuestra. Son los españoles más influyentes. No sabemos lo que ocurrirá, aunque lo imaginamos, cuando Cazurra Bit se haga interactivo, el 50% de su contenido lo elaboren los lectores y el otro 50% sea discutible. Esperamos una explosión.
En Cazurra Bit estamos empezando a vivir, en carne propia, con las pertinentes emociones asociadas, que internet, vero, es otra cosa y a aceptar que somos lo que somos y que debemos abandonar el flagelo.
Un año en la Moncloa
El Consejero de Fomento en su comparecencia de ayer en la Asamblea Regional, se refirió a Zetapé repetidamente como el Leonés. ¡Que gran acierto! Después de ocho años de derechos, uno torcido y León en la cuneta. El Leonés, no hay más en España, nos ha salido rana. La política nacional tiene una fuerte inspiración goebellesiana. Ardices propagandísticos y repetición, mucha repetición. Los medios de comunicación de masas sirven al propósito principal de recrear las acciones del gran líder y apuntalar su edificio demagógico. Ocho años de derechas y uno de derechos. ¿A quién se dirigía Zetapé y de qué hablaba? En el terreno de los derechos civiles la única y exclusiva acción legal que circula por el Congreso, es un proyecto, todavía un proyecto, sobre los derechos de los gays. Sobre la cacareada ley de violencia de género, mutis. Todo se reduce a un rosario de parches paliativos y desorientación general muy grave. La violencia contra las mujeres sigue su espiral ascendente, sin nadie ni nada a la vista que pueda remediarlo. La violencia contra las mujeres no se resuelve con proclamas. Es un tema muy serio que necesita de reflexiones que no se están haciendo. Nada tiene que ver con el machismo y sí con otros extravíos. La regulación de los derechos de los emigrantes. Pues bueno, veremos en qué acaba lo que mal empieza. El asunto es bastante más complicado de lo que imaginan en la sede de Ferraz.
Los derechos que más ha protegido el Leonés son los de los nacionalistas. En Cataluña, a pesar de que el estatuto declara cooficial el catalán y castellano, por obra y magia de la tolerancia nacionalista y una peculiar manera de entender el respeto a la leyes, el Parlamento Catalán elaboró un reglamento que considera impropio el uso del castellano. Por el contrario, donde no es cooficial el catalán, el Congreso de España, por obra y gracia de un reglamente y de nuevo, un peculiar modo de interpretar el respeto a las leyes, será oficial el catalán.
Visto desde León el balance es aún más irrisorio. Todo palabrería. Mucha lengua y poco del resto. Zetapé, el Leonés, no entiende como funciona el Boletín Oficial del Estado y León tiene mucha falta de BOE. Zetapé ayudará a León, si eso es lo que desea, desde el BOE. La ayuda procedente de los mítines y la ruedas de prensa, está amortizada. Se echa en falta, la ayuda procedente del BOE. Ni Inteco, ni ciudad de la Energía, ni Palacio de Congresos, ni Plan Director para el Aeropuerto existente.
Desde el punto de vista regional, el Leonés embistió contra el archivo de Salamanca con arteras maneras, por la espalda y a navaja. La gestión agropecuaria en Bruselas, se parece más a una catástrofe que a una gestión. Nuestra región está muy amenazada y el leonés por razones aritméticas solo tiene oídos para Cataluña y unas cuentas ONGs cercanas al conglomerado de Izquierda Unida. Pensará Zetapé que la política es muy ingrata y los leoneses más. Sí señor.
[c] COPIALIBRE. Autorizada su reproducción. No es necesario citar la fuente. Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja