Antibióticos. La hora de los abogados Cazurra Bit 03 Marzo 2005
Hongo Penicillum chrysogenum
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O ESCUCHAMOS TODOS, Roberto Quber, el hombre de la farmacéutica Sir Fidia, propietaria de Antibióticos, un italiano de armas tomar, bajar o qué, anunció que regalaba la empresa por un euro sin deuda histórica a los trabajadores. ¿Qué quiere decir, exactamente, deuda histórica, a cuánto asciende la deuda no-histórica y por qué toma por gilipollas a los leoneses? Está claro que Sir Fidia quiere irse endosando la deuda a quién se ponga a tiro. No sería descartable un expediente de quiebra. Visto lo visto se impone ponerse en manos de los abogados. Los trabajadores, el Ayuntamiento, la Junta de Castilla y León y las entidades financieras regionales y nacionales harían bien poniéndose en manos de los abogados. Hay que hacerlo con celeridad y rapidez. Es el momento de que entren en juego los abogados y las acciones de fuerza. La situación no da más de sí. Todos de manera organizada tiene que poner encima la mesa sus derechos y advertir de que serán reclamados por vía legal y judicial.
Los problemas de Antibióticos son viejos, son tan viejos como viejas son nuestras entendederas. Las multinacionales, más o menos grandes, cada una en su tamaño padecen los mismos problemas de viabilidad que la pymes o microempresas. Están afectadas por la calidad de su gestión y padecen crisis de ambición desmedida, de desestructuración calculada, es el caso de Antibióticos, y por supuesto de pérdida de competitividad o ausencia de futuro. El caso de Antibióticos es muy singular. Ha dado mucho de sí, mucho juego, ha crecido y facturado mucho cuando tenía que hacerlo, se ha expandido y lo ha hecho al servicio de sus casas matrices. ¿Cabía esperar que fuera de otro modo? No.
Castilla y León, el propio León, los mismos trabajadores, se mostraron en todo momento incompetentes y despreocupados por el sesgo de la evolución de Antibióticos. Nunca supieron qué hacer, cómo hacerlo y con qué criterios. No tiene solución. Ahora Roberto Quber ha dicho a los trabajadores que tiene miedo a la huelga y a que la huelga fastidie o interrumpa sus negociaciones para irse por la puerta grande, esto es, habiendo descapitalizado en grado superlativo la empresa y endosando la deuda al incauto que se ponga a tiro. Se impone la vigilancia legal de todos los intereses. Quber es una parte muy excasa de la verdad. Si vuelve a ofrecer la empresa por un euro, sin deuda, lo suyo, de inmediato, es tomarle la palabra. Acepto. Y a renglón seguido poner los abogados a trabajar, a escarbar y poner los libros y legajos en limpio. Eso o empezar a automedicarse con los antibióticos beta lactámicos que fabrican. La situación no da más de sí. Tienen que ponerse en manos de los abogados y empezar a buscar otro trabajo. Para asegurarse las indemnizaciones, ya se sabe, tienen que intentar apalancar algún bien de la empresa libre de cargas si es que queda. Sir Fidia ahora, antes Montedhison, hicieron líquida la empresa, es lo suyo, y hay quedan los activos, el suelo, las fincas y la fontarería, mil veces vendidos.
Rostros de Acero y Hormigón
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L ACERO y el hormigón han subido tanto, pero tanto, en dos años, eso dice el Ildefe, que el edificio de la Infosede ha pasado a costar el triple, 3,8 millones de euros, el 66,66% del valor total del proyecto Ciudad Digital. Visto y oído. Invertir en software y servicios, en eso, específicamente en eso tienen que invertir las ciudades digitales, en costosos proyectos de ingeniería de software. Nada que ver con la realidad, en la práctica es un asunto que a nadie interesa. Por obra y gracia del liderazgo político municipal español, 200 millones de euros, aproximadamente, el coste total de los famosos proyectos de ciudades digitales, se han transformado en obra civil que nada tiene que ver con las ciudades digitales del futuro. Mientras no se demuestre lo contrario, las infraestructuras de telecomunicaciones las proyectan y ejecutan las operadoras y la ingeniería de sóguar, no menos costosa, que correspondería desplegar a los particulares y administraciones públicas, no la proyecta y ejecuta nadie o muy pocos. Los particulares no consideran que ha llegado el momento y las administraciones públicas prefieren gastarse el dinero en soluciones de otro tiempo que a nadie importan y para nada sirven, bien arropaditas, por supuesto, por las multinacionales de turno que ni pierden comba ni se despistan: al necio, necedades.
Las administraciones públicas rápidamente se adjudican el papel protagonista y se proponen como lo hizo en su día la Unión Europea misiones como la universalización y la formación, cuando se habla de nuevas tecnologías. Convendría recordar que en la universalización el rol lo han desempeñado el mercado, siendo la administración un obstáculo para su universalización y nadie desconoce que la formación ha corrido a cuenta de la propia sociedad. La universalización ha evolucionado al rebufo de la demanda civil y las administraciones locales, regionales y nacionales, están siendo sobre todo un obstáculo más que un apoyo estructural. Las infraestructuras de alta velocidad no han alcanzado mayor despliegue por pasotismo de las administraciones no sabiendo ni qué hacer ni como estructurar el acceso a la red de manera cooperativa con la iniciativa privada y los ciudadanos. La universalización de las nuevas tecnologías y de Internet se está haciendo a golpe de oferta y demanda y de ningún modo porque lo decidan o patrocinen las administraciones. El rídiculo es el único destino para su planes de capitalización del avance de las nuevas tecnologías. Es un problema de ignorancia.
La Universalización de Internet crece al rebufo de buenos servicios en red que hacen de atractores. Son los servicios, los buenos servicios en red, los que tiran de la demanda y movilizan la oferta de acceso a la alta velocidad. Ha hecho más por la universalización de Internet la Librería Amazón, que la acción combinada de todas las administraciones públicas del mundo. Nada hace más por Internet que las inversiones que se realizan con tino y sabiduría en servicios de alto valor añadido a través de Internet (ingeniería de software). Las administraciones públicas están herrando su intervención. Han cometido errores de bulto, de muy grueso calibre y siguen cometiéndolos sin que nada les detenga. Su arrogancia nadie la detiene. Todos recordamos el dantesco espectáculo de las subastas de licencias de telefonía móvil de tercera generación, en toda Europa, a las que acudieron gloriosas las operadoras. La ignorancia combinada de la clase política más los ejecutivos de las operadoras (abogados y economistas), dio como resultado la subasta de humo más disparatada de la historia. Nadie sabía ni lo que hacía ni lo que decía pero se impusieron a las opiniones ilustradas y cualificadas, desatando una campaña de prensa y opinión alucinada y envolvente. La tercera generación como no podía ser de otro modo es convergencia de datos bajo los protocolos TCP/IP. A los que dijimos, casi gritando, que se habían vuelto locos, nos tildaron de locos. El mundo al revés. Nada ha cambiado. Los necios tienen la sartén por el mango y con el mango nos sacarán los ojos. No hay problema. Para eso está la ONCE.
[c] COPIALIBRE. Autorizada su reproducción. No es necesario citar la fuente. Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja