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El leonesismo busca amparo en la Real de la Lengua
Cazurra Bit • 08 Febrero 2005
En el año 1713 se fundó la Real Academia Española (RAE). Su primera tarea fue la de fijar el idioma y sancionar los cambios que habían introducido los hablantes a lo largo de los siglos, siguiendo criterios de autoridad.
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A REAL ACADEMIA Española de la Lengua milita en un aserto correcto pero que le cuesta trabajo cumplir: el idioma lo hace el pueblo y su papel es estar atento y recoger lo que el pueblo consolida. La Academia no puede impedir, con justicia, la evolución del uso y valores del idioma. Su capacidad de sanción es muy limitada porque no es la propietaria del idioma. Tienden a actuar como polícias del idioma pero no lo son ni pueden serlo. Se negó asimismo el papel de inventar, que nada se lo impedía, y sus posibilidades de acción se limitan a las del notario, dar fe. ¿Qué criterios utiliza la Real para juzgar consolidado un habla o palabra?. Soló hay uno, el sentido común, muy escaso últimamente, y acumular el máximo de razones (generar autoridad). La consulta que han elevado los leonesistas a la Real Academia de la Lengua solicitando un dictamen sobre el correcto uso del concepto 'castellano', tiene el valor de la confirmación. Hubiera tenido más sentido hacerla a Real Academia de la Historia para obtener el mismo valor. ¿Qué se está confirmando?. Estamos confirmando que contrariamente a lo que dice la Constitución Española y la Real Academia Española de la Lengua, en España se habla español y no castellano y el idioma oficial de España no debiera ser el castellano sino el español. La Academia no tiene autoridad alguna para sancionar cómo yo llamo a esto o aquello o cómo utilizo los recursos del idioma. Puedo inventar y tener éxito popular. En dicho supuesto mi acepción según la propia academia terminará formando parte del acervo de la lengua. Es su doctrina, la única posible.

Es obvio de muchas maneras que Castilla es Castilla y León es León. La historia no deja margen para las interpretaciones. Añádese que nuestra comunidad autónoma se autoproclama de Castilla y de León, de Castilla y León, de lo que solo cabe deducir que sus pobladores son castellanos y leoneses de manera diferenciada. La división administrativa y territorial de España ha sido diversa a lo largo de la historia. Si se tiene más de 45 años, se recuerda que la región de León estaba integrada por cinco provincias: León, Zamora, Salamanca, Valladolid y Palencia. Si se tiene menos de 40 la región de León se redujo a León, Zamora y Salamanca. Resulta sorprendente que se pretenda encontrar en la corrección gramatical o en el pasado, legitimidad para lo que se quiere ser en el futuro. El pasado es una fuente de legitimidad, es inevitable, pero para todo, para negarlo o para recuperarlo. Es un inmenso patrimonio pero no un dictado. Se puede reivindicar los territorios que por legajos y pactos de familia, no existía el concepto de soberanía, fueron en un particular momento histórico del Reino de León, del mismo modo que España puede reivindicar la mitad de Estados Unidos, California, Nevada, Nuevo México, Arizona, Texas, Georgia o la Florida, o los Países Bajos o Chequia o la mitad de Italia o Portugal, porque en algún momento fueron parte del Imperio Español.

La historia y la normas gramaticales no hacen a la sociedad, es la sociedad la que hace las normas gramaticales y hace la historia. No hay porque renunciar a la historia del Reino de León, de los Reinos de Castilla, de Navarra, de Aragón, del Reino de España, del Imperio Español y de nuestras repúblicas, eso hemos sido y eso somos. Pero lo que somos no impide seguir siendo o seguir haciendo historia. A lo que hemos sido y somos no le es dado impedir el futuro o seguir haciendo historia. ¿Puede impedir la Real Academia que los Bercianos no se sientan invocados cuando se dice leoneses y que incluso creen una Estado Soberano al estilo de San Marino en Italia, por ejemplo, que se proclamen reino y entronicen a Luis I creando la dinastía de los Del Olmo?. Es poco probable pero no es teóricamente imposible. Los vascos quieren su miniestado soberano, un miniestado de nuevo cuño, huérfano de antecedentes históricos. Existió el Reino de Navarra pero jamás el Reino de Euskadi. Los pobladores de las tierras del País Vasco, fueron incapaces a lo largo de siglos de generar complejidad e instituciones propias, esperaron al siglo XIX, para levantarse en armas —abrumados por la modernidad, las nuevas ideas y el racionalismo— al grito de Dios, Rey y Leyes viejas, a las órdenes de los generales que pretendían en nombre del heredero Carlos, arrebatar el trono de España a Isabel II que consideraban en manos de los liberales. De aquellas guerras espantosas, que le costaron a España más de medio millón de muertos, procede su demanda de soberanía. Su demanda de soberanía procede del sufrimiento por derrotas sucesivas postulando el absurdo y el oscurantismo. Han sustituido la verdad histórica, reinterpretándola a placer, para postular su independencia. La verdad presente, verdad histórica, es que un grupo de los vascos que se han servido de la mentira histórica quiere la independencia.

Nos imaginamos al propio, al consultado, al final hay un currinche de la Real Academia, el trabajador de turno, puede incluso que con un contrato en prácticas, haciendo acopio de ingenio y maximizando toda su sabiduría, entre sudores y papiltaciones, para contestar a la consulta de la Plataforma Pro-Identidad Leonesa. ¡Pobre!
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2007, el guarismo de la flojera

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OS ESPAÑOLES empezaremos a ablandar la cartera en el 2007. Para entrar en Europa tuvimos que entregar nuestro mercado, rendir nuestro parque industrial, dinamitar nuestro sector agropecuario y aportar a los fondos europeos la parte ordinaria que le corresponde a cualquier país en función de su cuadro macroeconómico. A cambio se nos proporcionó fondos estructurales. Lo comido, por lo servido. España necesitaba internacionalizar su economía y no sabiendo que hacer, con una clase política nefanda, se optó en todos los casos por la reconversión salvaje, la liquidación de nuestra estructura productiva, o por la venta. Se hizo lo que buenamente se pudo con mentalidad de derrota y un entreguismo enfermizo. Lo que se hizo forma parte de una inercia histórica, la derrota intelectual y psicológica, hija natural de la ignorancia y el desconcierto, que aún no ha concluido. Se producirá la paradoja de que sin salir aún de la debilidad psicológica y la incapacidad intelectual, España dejará de percibir los fondos estructurales y buena parte de los ordinarios por partidas convencionales para, en el mismo acto y por las mismas fechas, empezar a aportar fondos fiscales a mayores para trasladar renta a los nuevos países miembros procedentes del antiguo Telón de Acero. En la misma medida que los indicadores de la Unión Europea se integren con los de los nuevos países miembros las renta media de la Unión Europea disminuirá considerablemente en paralelo a nuestro ascenso y la salida de España y de todas sus comunidades autónomas de las zonas consideradas objetivos de ayuda. Sobre lo que ocurrirá en 2007 y a partir de 2007 no se está diciendo toda la verdad. Dejaremos de percibir y tendremos que aportar mucho más, bastante más de lo que estamos haciendo ahora. Y no será malo. Hay que suponer que las élites de los nuevos miembros viajarán a España a veranear. Lo que es malo, penoso, es seguir manteniendo la Unión Europea en los márgenes de ineficiencia actuales.
Los ríos se afilian a los partidos

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ARECE que la identidad Castellano-Leonesa reside en que sus pobladores pertenecen a la cuenca del Río Duero. Tal cosa promueve la Fundación Villalar y la cohorte de especialistas que le dan lustre con argumentaciones variopintas. Pudiera ser así pero no lo es. No quiero pensar en la cuenca del Río Nilo, en la del Mississippi, en la del Volga, o en la del Danubio. Es mejor no discutir. ¿Y qué pasa con los que a un margen de la cuenca piensan así y hablan la lengua equis y al otro margen existen pobladores que piensan asao y hablan la lengua igriega?. Los españoles, los castellanos y los leoneses necesitamos más inteligencia colectiva, más respeto a los hábitos democráticos y un poco más de todo. La cuencas de los ríos, como tales, como accidentes orográficos y el resultado de la actividad de la corteza terrestre, no están escolarizadas, no lo necesitan, y tampoco les importa disponer de carné de partido o recibir lecciones magistrales de profesores universitarios despistados que invocan principios de continuidad territorial y los elevan a categoría clasificatoria para organizar poblaciones. Es la razón que invocan los marroquíes para anexionarse Ceuta, Melilla y demás. Por razones similares Francia tendría que reivindicar Mónaco, Bélgica o Suiza. Alemania tendría que reivindicar Austria y EE UU la otra orilla del lago Ontario. El mundo afortunadamente no funciona así. Sobre la faz de la Tierra se expande una costra humana que habla, piensa, escribe, decide y que ha necesitado milenios para dotarse de derechos y obligaciones. La hernia intelectual y política de la Junta de Castilla y León es de las que hacen historia.

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2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera;
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