NOTA: Las secciones 'Diario de a bordo', 'León en zumo' y 'Ojalá', se renuevan, los martes, miércoles, jueves y viernes. Las secciones 'En Serio', 'Atractor León', 'El Púgil' y 'Bang' se renuevan todos los martes.
LAS LECCIONES DE IRAK Balas con carné Antonio Yuste 04 Febrero 2005
Bush advirtió a Irán y Siria que retiraran sus manos del proceso electoral iraquí. El ministro de Defensa iraquí, Hazim al Shalán había denunciado poco antes de las elecciones que Irán mantenía una gran operativo terrorista en suelo iraquí
LA EDITORIAL Paidós ha publicado el informe final de la Comisión creada en el Congreso de los Estados Unidos sobre el 11-S. Es un documento cuya lectura recomiendo y se la recomiendo sobremanera a las fuerzas del progresariado español. No olvidar que España tuvo su 11-M y su propia Comisión. El informe hace un exhaustivo esfuerzo para identificar la mayor amenaza de EE UU y le pone nombre. No es el terrorismo global, y tampoco el megaterrorismo, es el terrorismo islámico. Define así al enemigo después de razonar y descartar otras descripciones. Lo más llamativo, en todo caso, es que se trata de un informe ratificado por el Partido Demócrata y Republicano, o mejor, por el Congreso, en el que se recomienda como contramedidas para enfrentarse a dicho peligro: 1) atacar a los terroristas y a sus organizaciones; 2) prevenir el crecimiento del terrorismo islamista en su forma y número; 3) protegerse y prepararse para la eventualidad de más ataques terroristas. Se me ocurre que la primera y la tercera son medidas que entran de lleno en el campo de la autodefensa. La segunda, sin embargo, afecta de plano al núcleo de la cuestión: como disminuir el impacto de la llamada radical en sociedades muy proclives, maleadas o trabajadas por los enemigos de occidente.
Y es en este punto donde aparecen las disensiones. El progresariado occidental considera que la mejor opción es mejorar la diplomacia pública y realizar esfuerzos continuos e infatigables de comprensión y asistencia social con los terroristas y las fuerzas de la oscuridad, partiendo, como premisa, de la absoluta culpabilidad de occidente. Otros no pensamos así y partimos, al revés, de la culpabilidad superlativa del terrorista y de las fuerzas de la oscuridad sin excusas que valgan. Y contrariamente a lo que dice el progresariado occidental, estamos en el otro extremo, decimos que solo el valor de la Libertad, el que protege la vida, proporciona legitimidad suficiente para desplegar su capacidad destructora e imponer el orden. No estamos ante un tema baladí. Las opiniones están muy polarizadas, las emociones son intensas y las palabras gruesas y a la altura de las circunstancias. Son opiniones, emociones y palabras que se vierten sobre un reguero de cadáveres, de mucho dolor y amenazas muy consistentes para la continuidad del acervo de la cultura occidental. Dicho de otro modo, si no es ahora cuándo. Es la hora de las opiniones polarizadas, las emociones intensas y las palabras gruesas en justa correspondencia con la gravedad de la situación. Si yo digo que los que se han agolpado detrás de la bandera de la paz lo hacían maliciosamente, sabiendo que estaban invocando una paz putrefacta consentida y edificada con regímenes criminales, creyéndome en la obligación moral de decirlo, lógico es suponer, ante una acusación tan grave que el afectado se violente, al menos emocionalmente, y quiera defenderse de manera airada si su postura es ingenua o para seguir emboscado si sabe que miente.
George Bush y su equipo de gobierno forma parte, afortunadamente, del bando que creen que la Libertad es un valor superior y con mayor legitimidad para el desempeño de la fuerza y la construcción de orden. Los que llevamos mucho tiempo lamentándonos de la tolerancia del progresariado occidental y de la opinión pública occidental con las tiranías, los regímenes putrefactos y los estados fracasados, tenemos razones sobradas, y nuestra propia y vital experiencia contribuye a ello, para militar en el bando de la Libertad reconociendo que nuestras expectativas son muy moderadas sobre la determinación de Occidente para imponer orden más allá de los casos más sangrantes y no todos. Tenemos la experiencia vital suficiente para saber con lujo de detalles que las fuerzas del progresariado occidental se alimentan de ignorancia, clichés, frases hechas y una extrema corrupción por parte de sus líderes. Corrupción que no se restringe al campo de progresariado pero que tiene en el campo del progresariado el mayor esfuerzo intelectual para justificar y respaldar el estado actual de cosas. Sabemos que las fuerzas del progresariado occidental son fuerzas, en la práctica, retrógadas, salvajes e irracionales. Estamos en el s. XXI y conviene a la humanidad y conviene a todos ir desmontando las palabras de paso que animan dichas fuerzas y esforzarnos mediante un trabajo razonado en la deconstrucción de toda la jerga que ha dado consistencia a las viejas ideologías del siglo XIX y XX.
George Bush, por si alguien tiene dudas, es una parte del problema y teniendo como tiene mucho poder es, cuesta decirlo, una parte de la realidad con sus propias necesidades de política interior y sus propias esclavitudes electorales. Así es. Las opiniones públicas occidentales son imperativas en sus mandatos pero también caprichosas volubles y olvidadizas de sus compromisos. Eso son las opiniones públicas occidentales. Olvidamos con frecuencia que las opiniones públicas occidentales no son un todo homogéneo de espíritu crítico, sabiduría y rectitud. En EE UU la opinión pública come comida basura, ve programas rosas, hace chistes racistas, machistas, feministas, violentos, tiene grupos sociales muy numerosos a los que les interesa el béisbol y solo el béisbol y no admiten otra conversación, tiene los que les interesa la informática y solo la informática y no admiten otra conversación alternativa, los que les interesa la tecnología aeroespacial y no cambian cromos, los que piensan con los pensamientos de Cristo y no admiten dudas EE UU, siendo francos, posee una opinión pública parecida al resto de las opiniones públicas occidentales. A veces se comporta como un amasijo de carne manipulada a placer por los grandes medios de comunicación de masas, una amasijo de carne manipulado desde la distancia por el progresariado mundial, a veces se conduce bajo el azote del pánico, a veces bajo el influjo de las gentes cuerdas y razonables y a veces se desestructura, las más, exactamente igual que el resto de opiniones públicas occidentales bajo la presión de un montón de intereses permanentemente en colisión. Es la Libertad, que nos enseña que las decisiones están sometidas al juicio del pueblo y que incluso las que parecen más justas y cabales están adornadas por la disidencia y las opiniones encontradas.
La política exterior de los EE UU responde al mismo patrón de su opinión pública y experimenta el mismo vaivén, la misma oscilación que inducen el montón de intereses encontrados. Conviene saber que la política exterior de los EE UU no responde a un programa estratégico predifinido e inalterable. Los gobiernos de EE UU son como los del resto del mundo occidental, hacen sus cálculos, miran a la platea y toman decisiones que será sometidas, contrastadas, de manera continua con el estado de ánimo de la platea y la evolución de los acontecimientos. Como en cualquier democracia occidental el gobierno de EE UU responde más a los intereses de un grupo de presión, el que ha tenido más fortuna para alzarse en este caso con la representación del Partido Republicano y sin que de ello quepa deducir anomalías democráticas o legales. Son las reglas del juego. El PSOE se ha alzado con la victoria electoral y dentro del PSOE, los grupos de presión gay, federalistas y guerracivilistas tienen la mayoría. No todo el PSOE, ni todos los electores piensan como su secretario general, pero sí es cierto que la facción que representa su secretario general es en estos momentos la facción de fortuna.
No siempre se tiene razón y nadie tiene razón de forma permanente al cabo de la historia. La lección que nos ha brindado Bush y su facción dentro del Partido Republicano dice que las fuerzas de la Libertad son fuerzas tan legítimas como las de los pueblos o de los estado soberanos. El uso de la fuerza no queda constreñido a su despliegue dentro de los estados nacionales consecuencia del juego de poderes e intereses dentro de cada estado como nos quiere presentar el progresariado mundial. Es un argumento interesado y falso, más falso que un euro de madera. El progresariado mundial, en nombre del pueblo, ha acudido a todo tipo de alianzas internacionales, transfronterizas, cuando le ha convenido para levantar internacionales guerrilleras y cosas parecidas. La historia ha dado sobradas muestras de alianzas transnacionales de unos contra otros en guerras devastadoras y hasta la fecha no existe organización internacional con legitimidad, y de ningún modo autoridad moral, para poner puertas al mar. La ONU que conocemos no es la organización que necesita el siglo XXI.
La lección que Bush ha brindado al mundo y que EE UU, en cierto modo, ha brindado al mundo, es una, simple y llana: la Libertad es una bandera. Una bandera que puede congregar ejércitos tras de sí con gran capacidad para imponer y generar orden, orden constitucional. En adelante todos tenemos que tener presente que las fuerzas de la libertad disponen de mayor capacidad destructora que las fuerzas de la barbarie y que nada justifica la tolerancia y pasividad de la comunidad internacional ante la exhibición de capacidad destructora de las fuerzas del oscurantismo; fuerzas que producen dolor inútil, laminan vidas, destruyen pueblos enteros, propagan el hambre y la enfermedad y que inexplicablemente están recibiendo el apoyo irrestricto del progresariado mundial en coalición con el regresariado árabe oscurantista y la estulticia criminal y consuetudinaria de buena parte de los regímenes políticos del tercer mundo. Esta es la lección de Irak. Todas las balas tienen carnet, el de que las dispara y el de los que arropan a los que las disparan. Los españoles tenemos que decidir que carné queremos y detrás de que bandera ponemos nuestras fuerzas. Hay que saber de parte de quién se está. Lo repito la Libertad es una bandera. El martes, día 8, más.
ENIGMAS DE LA HISTORIA. Irak siempre fue un país con muchas etnias, con varias religiones. En 1954 tuvieron lugar las últimas elecciones realmente democráticas. Hace dos años cayó Bagdad y no hubo una guerra civil como todo el mundo supuso. Los intentos de activar una guerra civil por parte de Bin Laden y el antiguo régimen baasista han fracasado. Las últimas elecciones hacen concebir que el pueblo iraquí desea, sinceramente, otorgar una oportunidad a la democracia. El escritor iraquí Jabbar Yassin Hussin ha declarado que su país vivió dentro de un holocausto durante 30 años en el que murieron 2 millones de personas, 4 millones se fueron al exilio, tiene 1,3 millones de mutilados, 4 millones de huérfanos, 1 millón de viudas y 2 millones de niños sin escuelas. Al holocausto particular de Sadam apoyaban los pacifistas.
EN SERIO.Los españoles que se quedan, escuche Sr. Ibarra, se están yendo. Pa Bruselas.
MOSCA CAZURRERA. Se está jugando con España al pim-pam-pum. Nos referimos a esa España que anida en las emociones y en la mente de decenas de millones de españoles y en ellas adquiere encarnadura política. Nadie en España se está oponiendo a la descentralización, nos estamos oponiendo a una descentralización que se hace contra España y viene cargada. Cargada con odio, dinamita y mucha inmadurez.
LA HISTORIA es simple. A lo largo de años, siglos, milenios y millones de años, las bacterias han venido creciendo, dividiéndose y multiplicándose. En este proceso también han cambiado. Evolución significa cambio. El azar de la mutación y el rigor de la supervivencia las han obligado a adaptarse a los ambientes más variados.
LA POLÍTICA de Moratinos ha alertado a los solidarios con el Sáhara de que el PSOE no siempre está a favor de las causas justas. Pero, en el duro proceso que entraña encajar esta decepción, los hay que incurren en la tentación de creer que la culpa del viraje es una más de esas locuras del actual ministro de Exteriores que le han valido duras críticas dentro del propio partido socialista. Y es que, hace apenas un año, la mayor parte de los voluntarios de la red civil de apoyo a los refugiados saharauis hubiese jurado por lo que les es más sagrado que el PSOE ha sido, desde que en 1975 Marruecos invadió la ex colonia española, el partido que más ha ayudado a sus hermanos izquierdistas del Frente Polisario.
ESTAMOS, pues, ante un problema de fase geométrica donde nuestra conducta esta curvando en exceso el espacio-tiempo. Estamos haciendo algo más que practicar la contracepción o descreer del futuro, afectar a la capa de ozono, contaminar las aguas, envasar platos preparados, chatear por las tabernas del barrio húmedo o vacilar sobre nuestro destino arremolinado alrededor del turismo de interior, estamos extinguiéndonos, voluntariamente, en modo acelerado y poco frecuente. La curva espacio-temporal de nuestro linaje se extingue. León está sumida en la misma deriva que Soria, Teruel y Zamora. A nuestro linaje, como mucho, le quedan tres siglos para su extinción total. No faltarán los que piensen que es lo más conveniente para el resto de la Humanidad.
LA CIUDADANÍA se alcanzá después de una exposición prolongada a emanaciones dióxido de carbono. El tiempos de exposición depende de cada Comunidad Autónoma.
[c] COPIALIBRE. Autorizada su reproducción. No es necesario citar la fuente. Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja