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NOTA: Las secciones 'Diario de a bordo', 'León en zumo' y 'Ojalá', se renuevan, los martes, miércoles, jueves y viernes. Las secciones 'En Serio', 'Atractor León', 'El Púgil' y 'Bang' se renuevan todos los martes.
ENTRE REYES Y SULTANES
El Sultán contra España
Antonio Yuste • 20 Enero 2005
El Sultán Mohamed VI, movedizo y obsesivo
LA CABRA tira al monte. Mohamed VI leyó en los morros del Rey, se lo leyó en español, y todos los españoles fuimos testigos, pues dichas imágenes entraron en nuestros hogares, que de ningún modo el Sultán piensa renunciar a la anexión del Sahara. Repsol tuvo que renunciar a sus objetivos de exploración en aguas Canarias porque Marruecos se opuso. Marruecos, ese aliado tan estrecho y firme que pretende Moratinos y el nuevo gobierno español, no cesa en conceder licencias de exploración a todo tipo de compañías petroleras sobre aguas jurisdiccionales que pertenecen a España sin reacción alguna por nuestra parte, para escándalo de la comunidad internacional, por lo que tiene de hechos consumados y de humillación para España. El escándalo ha alcanzado tales proporciones que el Grupo Popular a través del senador Ignacio Cosidó, presentó una moción en el Senado solicitando se adoptaran medidas para delimitar las fronteras marítimas entre Marruecos y España, demanda antigua de la población canaria. Dicho senador, ahora en la oposición y anteriormente, alto asesor del ministerio de defensa, solicitaba encarecidamente al gobierno de la nación una voluntad firme para defender nuestros intereses y entre ellos la definición de nuestras fronteras marítimas con Marruecos.

El 29 de Julio de 2004 el gobierno de Marruecos concedió a un consorcio formado por dos compañías petroleras australianas y otra británica derechos de prospección de crudo en el Mediterráneo Oriental de Marruecos sobre aguas de Melilla e islas Chafarinas. El gobierno de Zetapé hasta la fecha no ha protestado dicha adjudicación y al hacerlo reconoce de hecho la jurisdicción de Marruecos sobre las mismas, a sabiendas de que el derecho internacional entiende que el consentimiento por omisión establece un peligroso antecedente para cualquier disputa ante tribunales internacionales. En el mes de Octubre de 2004 el buque JW Powell contratado por la empresa Kerr-McGee Energy, Inc. concesionaria ilegal de derechos de exploración en las aguas del Sahara Occidental por parte de Marruecos, se introdujo en aguas correspondientes a la zona económica exclusiva de Canarias para realizar exploraciones. La Capitanía Marítima de Las Palmas le negó, en primera instancia, a dicho buque autorización para entrar en el puerto de Las Palmas después de realizar su trabajo. Negativa que fue levantada, en segunda instancia, por instrucciones del Gobierno Español.

Incidentes anteriores se resolvieron por parte del gobierno español con reserva expresa de sus derechos mediante un memorando que fue entregado al embajador de Marruecos en Madrid, medida cautelar que abre la vía a otras actuaciones. Así ocurrió el 14 de junio de 2001 para protestar por la adjudicación del gobierno marroquí de derechos de exploración a favor de una compañía petrolera sobre las aguas territoriales de Ceuta, la Isla de Alborán y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera. Y que en el 2003 daría lugar al incidente del islote de Perejil.

El comportamiento del Gobierno de Zetapé contrasta con la actuación de Marruecos cuando España concedió en diciembre de 2001 derechos de exploración a la compañía Repsol en las costas de Lanzarote y Fuerteventura, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos protestó emitiendo un comunicado el día 31 de enero de 2002, un mes más tarde, condenando la decisión de España de utilizar la mediana para delimitar la zona económica exclusiva y expresando un principio altamente inquietante, asegurando que su plataforma continental se extiende más allá de la mediana, rompiendo un criterio, el de la mediana, que Marruecos había respetado históricamente.

España no puede renunciar al mar territorial que según el Derecho Interncional corresponde a los territorios de la Isla de Perejil, Ceuta, Peñón de Vélez de la Gomera, Isla de Alborán, Isla de Alhucemas, Melilla e Islas Chafarinas. España no debe renunciar a acudir a los Tribunales Internacionales si Marruecos renuncia al entendimiento en razón. España no debe tolerar acciones de fuerza continuadas por lo que tiene de precedente el acontecimiento. España por último tiene que tomar en alta consideración que Marruecos no ejerce soberanía alguna sobre las aguas correspondientes al Sahara Occidental. El derecho internacional se lo impide y las resoluciones de la ONU insisten en ello, así como la Alta Oficina de Información Jurídica de dicho organismo. La negociación en el Atlántico de la zona exclusiva debe realizarse, por lo tanto al Norte del paralelo 27º 40’, la línea fronteriza entre Marruecos y el Sahara Occidental. Aceptar el argumento de la plataforma continental, ajurídico, significa, lisa y llanamente privar a los canarios y a los españoles de unos recursos, proteínas, ocio y otros, que legítimamente nos pertenecen. El criterio de la mediana está además amparado por Sentencia del Tribunal Supremo español sobre los derechos de exploración frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote.
De Monarca a Monarca se han dicho muchas cosas en el presente viaje de los reyes de España a Marruecos y todas insustanciales. Cada cual ha hablado de sus propios puntos de vista y nada hace suponer que las cosas puedan ser de otro modo. Este es un viaje que no hacía falta y aún menos en el momento presente. La retina de los españoles está fuertemente impresionada con las imágenes de la ocupación del islote de Perejil, las pateras, los atentados criminales de integristas marroquíes, 11-M y Casablanca, el intensísimo tráfico de drogas procedente de Marruecos -al que no es ajeno la dinastía alauita- y el espectáculo medievalizante del Rey Mohamed VI, que el huracán de palabras sobre la apertura de su régimen no logra ocultar, es el pan nuestro de cada día y poco importan las palabras del Rey, del Ministro Moratinos o del Presidente del Gobierno. Lo sustantivo es que no existe apertura, ni política ni económica y que muy lejos de concentrar su esfuerzo en la prosperidad de Marruecos, el sultanato y la vieja clase política, que le ríe las gracias, sigue embarcada en delirios imperiales. El pueblo marroquí tiene un problema grave y endémico: el sultanato arcaico de la dinastía alauita que se resiste a desaparecer en su versión más despótica y egoísta.

Añádase la invasión biológica marroquí de España en la que vienen emboscados cualificados y temibles integristas terroristas y la pujanza del integrismo político en la sociedad marroquí y tendremos un cuadro completo de la percepción social y política de Marruecos por parte de los españoles. Todo lo demás no viene a cuento, en nada contribuye al esclarecimiento de los hechos y al triunfo de la verdad. Los sucesivos gobiernos españoles desde la transición han venido ocultando a los españoles con mentiras y declaraciones la naturaleza del problema al Sur y al Sureste de nuestras fronteras. Nuestras relaciones con Marruecos no mejorarán, jamás lo han hecho, a golpe de comprensión de las extravagancias de aquel régimen, que se crece y ufana con cada gesto amable por nuestra parte —Collar de la Real y Distinguida Orden España de Carlos III— y se enfurece cuando España usa el sentido común y la rectitud para conducir nuestras relaciones.

Marruecos existe, está al Sur y al Sureste. España no es una entidad imperial, hace mucho tiempo que dejó de serlo, y españoles y marroquíes necesitamos toda la verdad para administrar y gobernar nuestra proximidad. La publicidad y el enmascaramiento de la naturaleza despótica del sultanato en nada contribuye, al contrario, a la solución de los problemas. De nuevo, un gobierno español, en esta ocasión presidido por un presidente socialista, se embarranca, embarrancando al Rey, presentándonos a Mohamed VI como un aliado garantista y el más conveniente para España. Es una gravísima equivocación.

En la doctrina estratégica de nuestro ejército el Eje Baleares, Estrecho, Canarias, sigue constituyendo nuestra mayor amenaza y nuestra primera necesidad desde el punto estrictamente militar y defensivo. El Rey Hassan II se hartó de invocar la marroquinidad de Ceuta, Melilla, el Sahara y Canarias, su vástago y heredero, Mohamed VI, ha dado buena cuenta en su corta vida política de que no ha abdicado de ni uno solo de los objetivos imperiales del sultanato. La situación en el curso de los años, muy lejos de mejorar y enderezarse, se hace cada vez más compleja, confusa y amenazante. La política exterior española hacia Marruecos constituye uno de los mayores fracasos de la reciente historia de España. Entre la prudencia y la dejación de responsabilidad media el trecho, el suficiente, en el que cabe un déspota y un pueblo condenado a la pobreza extrema. Invocar la multiculturalidad para justificarlo es un engañabobos y bobos, exactamente bobos, en España y Marruecos quedan pocos
. Mañana, día 21, más.
MOSCA CAZURRERA. El festival de condecoraciones, las más altas que concede el Reino de España, a Mohamed VI y toda su familia, ¿modificarán el instinto movedizo y caprichoso del Sultán?. Tenemos tiempo. Es el que nos sobra a españoles y marroquíes. La conducta de Mohamed VI, los hechos, no presagia nada bueno. La visita de los Reyes a Marruecos pasará sin pena ni gloria. Volveremos a las pateras, al terrorismo, a la droga y al régimen tiránico. Zetapé ha cometido un error fatídico: la adulación exagerada del Sultán. Activa su instinto defensivo. Mohamed VI es una gigantesca boa a la espera. Odia a sus súbditos y odia a los españoles. ¿Qué compromisos tiene Zetapé con el Sultán?
León en zumo
Julián Lanzarote merece todo nuestro apoyo
Ponferrada queda lejos del trazado de alta velocidad
0:00 horas del día 1 de enero de 2007, la hora H del día D
Ojalá. MICHAEL BEATTY
Bang. Conversar, Conversar
Comprender y aprender quizá sean, en último término, actividades rigurosamente individuales. Pero siempre ocurren en el extremo de alguna forma de conversación. Un proyecto de investigación, una escuela, una exposición, un museo, una conferencia, un texto, una obra de arte o un pedazo cualquiera de conocimiento sólo son algo si proveen estímulos a favor de la conversación.
El Púgil. La Antiespaña y las izquierdas satisfechas
En dicha concepción antiespañola (antiimperialista de España) es determinante la Leyenda Negra. Y desde que España es una Nación Política (alrededor de 1812), tal empeño antiespañol es preponderante entre las izquierdas «anarquistas» (que desconfían de todo proyecto con plataformas estatales) y, sobre todo, de las izquierdas «indefinidas» (desilusionadas por los fracasos de las izquierdas «definidas»), de tal manera que estas izquierdas (españolas) añaden a su desprecio hacia nuestro pasado imperial un particular rechazo hacia todo tipo de proyecto estatal (con plataformas estatales).
Atractor. El enigma del fracaso comercial
Vivimos en una era maximalista, de extremos, de fragmentación y polarización en las que el extremismo se ha convertido en el primer recurso en vez del ser el último. El desarme comercial de España y de León, un desarme maximalista y violento por la envergadura y por la rapidez, es otra cara, una más, del desarme industrial, agrícola y cultural; es otra cara del desarme, a la postre, intelectual de España.
En serio. No se admiten bromas
Mohamed VI ha prometido al Rey que dejará de reivindicar Ceuta y Melilla. Con al-Andalus se conforma


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