* Cazurra Bit se emite los martes, miércoles, jueves
y viernes
Hemeroteca
DICIEMBRE
L M M J V S D
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31
Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio-Mayo
Abril
Marzo
Febrero
AVISO. Del 24 de diciembre al 11 de enero Cazurra Bit se toma vacaciones
PortadaEnvés
07 • Martes • Diciembre • 2004
Mientras no cambien los dioses, nada ha cambiado
El Gran Nigromante • 07·12·2004
Sánchez Ferlosio
ESCRIBIÓ Sánchez Ferlosio, en su libro Mientas no cambien los dioses, nada ha cambiado, en 1986, a propósito de la tragedia del Challenger, su apunte personal y distinguido. Lo traigo a colación por su valor inspirativo. Dice Ferlosio: «Todos a una, los periódicos de Oriente y Occidente se han anticipado al contraataque en la defensa de la carrera espacial, frente a un ataque que era completamente equivocado esperar de la catástrofe del Challenger; tan sólo una gran falta de clarividencia sociológica podía hacer temer que el accidente fuese capaz de menoscabar mínimamente el prestigio del espacio. Todo lo contrario. Nunca los muertos empañaron la gloria de una guerra ni deslucieron el esplendor de una batalla, sino que la sangre fue siempre su guirnalda más hermosa y más embriagadora. No hay nada en este mundo equiparable al aura arrebolada de la sangre y de la muerte para adornar y ennoblecer, ante los ojos de los hombres, los estandartes de cualquier empresa. La sangre y la muerte no solamente aducen convicción, generosidad, altura de miras en los muertos, sino que también reflejan elevación, dignidad y certidumbre para la Causa por la que murieron. Nadie logró jamás tener tanta razón como los muertos, ni hubo nunca argumento más poderoso que sus muertes para dejar a la Causa irrefutablemente convencida de sí misma y convencidos de ella a los demás. Las muertes son las que siempre han consagrado como verdadera y justa y grande y santa cualquier Causa, y poder decir de ella "Es la Causa por la que derramaron su sangre nuestros padres y nuestros abuelos", ha sido siempre un argumento legitimador infinitamente más fuerte y más definitivo que el contenido de la Causa misma. Nunca es el contenido de la Causa el que se alega para legitimar y justificar la sangre derramada, sino ésta la que siempre es esgrimida como el aval indiscutible de la justicia, la razón y la bondad de cualquier Causa, por delirante, estúpida, inicua, criminal o sórdida que sea. Que la llamada Causa del Progreso --hoy prácticamente reducida a la innovación cualitativa en la tecnología-- esté sujeta a accidentes no es considerado como un defecto o culpa que haya que achacarle, sino como una suerte de portazgo o de peaje que legitima la entrada en circulación de la nueva mercancía, o hasta la credencial que avala y ennoblece al portador para poder presentarla dignamente ante cualquiera. Se diría que la sangre y la muerte son a los ojos de los hombres el más seguro y acreditado título de garantía sobre el valor de cualquier cosa; y aquello que haya costado sangre y muerte aquello mismo tienen por lo más valioso».
MOSCAS (5 nuevas tiras)
Karlos | León | 01-10-04
Humor animado y un poco sucio. Un excelente trabajo.

EL PACTO ANTITRASFÚGICO O RIZAR EL RIZO
Los golondrinos de la política
Antonio Yuste • 07·12·2004
Propuesta de Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla
EL PARLAMENTO BRASILEÑO registró 33 casos de transfugismo desde principios en 2003. Cuando las distintas leyes que regulan el proceso democrático están mal o muy mal hechas el resultado se traduce en lo que se conoce como transfugismo democrático, levantar el vuelo, una suerte de fuga, huida, hacia bandos concomitantes o incluso el bando enemigo. Son los sempieternos golondrinos reencarnados en señorías, diputados o concejales. Tanto monta. Los golondrinos azaran el ánimo del quebrado, del que pierde con la huida, y empujan al airado a promover todo tipo de conjeturas y arreglos, por supuesto extralegales y zurripastrosas, para evitar que ocurra en el futuro. Como ustedes saben bien, con anterioridad a los arreglos zurripastrósicos, el doliente entona todo tipo de adjetivos sobre la defección del antiguo aliado y ahora pérfido y felón en contraste con su probidad, pundonor y lealtad a prueba de tortura.

Estar quejoso por la conducta impropia de un compañero es comprensible, proponer para evitar la traición desmanes de mayor cuantía, como es el Pacto Antitransfúgico, un pacto contraley, sellado por los distintos partidos, es cosa de mucho temer. El Pacto Antitrasfúgico representa en la práctica la prolongación del secuestro de la democracia por la burocracias partidarias. Es un contrafuero, un código de comportamiento intrapartidario que destila bellaquería por los cuatro costados y lógico es que no se respete y todos juzguen otra fullería más, una más, del régimen partidocrático en el que los españoles estamos pesarosamente instalados. El Pacto Antitransfúgico no es más que una pacto táctico pandillero, el que se da entre bandas rivales, para mantener la hegemonía en cada corral.

El gobierno del pueblo: eso es la democracia. El gobierno del pueblo, es el gobierno de los representantes del pueblo. En el gobierno del pueblo, los partidos constituyen instrumentos de intermediación positivos, pero en ningún caso son los depositarios de la voluntad popular. Nada más en los regímenes totalitarios el partido, que siempre es único, es el depositario de la soberanía popular. Las democracias confusas, escritas por burocracias partidarias temerosas de su propio pueblo, trastocan el papel institucional de los partidos para convertirlos en instituciones mayestáticas al servicio de sus respectivas burocracias y caudillos. En la práctica ni caudillos y a fuer que ni cabos furrieles. Los partidos políticos españoles se debaten entre el levantamiento de las bases y la descomposición interna sin espacio para la libertad y la democracia interna. A los partidos políticos españoles les molesta el derecho a la disidencia, que la misma se exprese con aplomo, y toleran mal la elección de cargos sin mayorías absolutas aplastantes, del mismo modo que supuran abatimiento, cuando no ferocidad, si advierten la presencia de candidaturas alternativas. Y es, precisamente, en ese tipo de partidos, a los que los reglamentos de las cámaras legislativas, asambleas autonómicas y consistorios y particularmente la Ley Electoral, otorgan los máximos poderes. Reglamentos y Ley Electoral, piezas de derecho para el Museo de los Horrores.
En España los partidos en ningún momento se constituyen de abajo hacia arriba. Primero los congresos locales, después los autonómicos y más tarde el estatal. Es al revés, primero se consolidan las burocracias y en orden decreciente los distintos órganos. Se celebran primero los Congresos Nacionales, después los autonómicos y más tarde los locales. Las medidas que proponen unos y otros, incluso prebostes del derecho, sin rubor alguno, léase catedráticos y asimilados, ninguna de ella incide en lo que es sustantivo de la democracia, que los elegidos sean representantes del pueblo y no representantes del partido.

Abrir las listas, y devolverle el escaño al pueblo es cosa básica. En las democracias fuertes y con sistemas de representación eficaces con los que se identifica el pueblo y las gentes, son sistemas donde se eligen a las personas, las ideas y los territorios. En España fallan los tres objetivos. Las listas son cerradas y es imposible elegir a las personas e incluso elegir a las personas por encima de la voluntad del partido; la Ley Hont, el factor de corrección, genera más anomalías que problemas resuelve, los territorios con distritos en exceso grandes, desdibujan el vínculo entre electores y elegidos y afectan a la identidad territorial. A España, un respeto, le ha llegado el momento de organizar una democracia al servicio de los ciudadanos bajo el principio de un hombre un voto, con adecuados sistemas de representación de los territorios, considerando las preferencias de los electores por estas y aquellas personas y la adecuada representación de las ideas, ideas maduras o emergentes. A llegado la hora de reevaluar la calidad de nuestros derechos políticos y considerar muy en serio, si no ha llegado el momento de elegir a los alcaldes, a los presidentes de las Comunidades Autónomas y al Presidente del Gobierno en elecciones directas, proporcionando al ejecutivo, una fuente de legitimidad separada del legislativo.

El Pacto Antitrasfúgico es una sobreactuación, una más de los partidos, que no viene a cuento. La jurisprudencia es bastante contundente. Los partidos políticos españoles deben organizarse para servir mejor a los ciudadanos. Desasnar los partidos y rescatar España y los partidos de las garras de sus respectivas burocracias es un imperativo moral y constituiría una buena forma de acreditar nuestras instituciones públicas.

Conviene revisar, es urgente, el sistema de incentivos para los elegidos, para los intermediarios, los partidos o coaliciones, y para los electores. Conviene afilar el ingenio para mejorar y permitir que se exprese el voto estratégico y el natural de los electores, eso es una buena democracia. Es bueno para la democracia no imponer barreras de entrada en el sistema político innecesarias y estúpidas. La democracia necesita estabilidad pero también energía y creatividad. La democracia es un sistema vivo; cosificado produce más perjuicios que beneficios. Se impone el interés general y la fortaleza institucional. A los españoles nos viene bien la libertad. La libertad negada por el imperio de la burocracia partidaria, por la cosificación del sistema democrático, está encontrando una válvula de escape, una perniciosa válvula de escape, en los discursos étnicos, falseando el debate y añadiendo una tensión gratuita entre ciudadanos, que desarmados y abandonados por los partisos mayoritarios, son rehenes de los partidos que practican el discurso étnico y arrean con el miedo. En tal punto estamos: atados de pies y manos y por las pelotas. No hace falta ser Einstein para comprender que es una posición muy incómoda. Los ligamentos del sistema empiezan a crujir y terminar rompiéndose. Como a los jugadores del Barcelona.
[c] COPYLEFT. Autorizada la reproducción sin fines comerciales | Publicidad | Directorio | Circulación | EDITA. Tradición Web, S.L. | Diseño e ingeniería: antizipa | Diseño optimizado para pantallas de 1024 x 768 pixeles y banda ancha. Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja.