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La telaraña saudí
Jorge García Diez |
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EN TODAS LAS PARTES cuecen habas. La gran afición de los EE UU al consumo irrestricto de petróleo le ha hecho dependiente de Arabia Saudita. Todas las administraciones de EE UU, sucesivamente, demócratas y republicanas, posteriores a la primera crisis del petróleo han contribuido de manera decidida a mantener a la casa Saud como dueña de tan gigantescas reservas. Es una decisión que se ha empezado a revisar muy recientemente.
EE UU ha estado mirado para otro lado cada vez que se han depositado sobre la mesa pruebas materiales de la relación entre la élite saudí y el terrorismo Islámico. Mientras la amenaza terrorista la experimentaban otros, EE UU no sintió la necesidad de revisar su política. Cuando el FBI trataba de investigar, la respuesta siempre era la misma: NO. Cuando el FBI trató de seguir los pasos de la WAMY, World Assembly of Muslim Youth, no tuvo éxito. Aunque se supo que dos hermanos de Bin Laden intervenían activamente en ella: Abdulá Bin Laden, que era el director de WAMY en EE UU y su hermano Omar. En 2002 la WAMY controlaba 450 organizaciones de 34 países. A finales de los años 80 la WAMY empezó a canalizar donaciones saudíes hacia grupos radicales en todo el mundo. A finales de los años 90 el ejército filipino denunció que la WAMY estaba financiando la insurgencia islámica. Las investigaciones del FBI fueron sucesivamente frenadas. No fuimos autorizados, ha declarado Joe Trento, experto en seguridad nacional. La ilusión de manipular los grupos armados islamistas en beneficio propio ha sido dinamitada por el 11-M. A pesar de todo, no se han congelado las cuentas de la WAMY y hasta el 2003 no se han podido iniciar investigaciones para esclarecer el comportamiento financiero de las élites saudíes en la financiación de la moderna yihad. Son muchos los indicios que propenden a pensar que la política exterior de los EE UU estuvo atrapada durante dos décadas por su abundante necesidad de petróleo. ¿Manipular al imperio?. Sí. Han estado engañando al imperio de manera descarnada. Un imperio atrapado en su dependencia del petróleo y atrapados sus políticos en la enredadera de los petrodólares para financiar la yihad antisoviética de Afganistán. Es la historia del manipulador manipulado.
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Julao Sarmento. A Subjective Dialectic of Prohibition, 2004, Sean Kelly Galery. Nueva York |
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En la comisión del 11-M sus señorías no hicieron el ridículo, lo hicimos el resto de españoles eligiéndoles |
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No es una contradicción, Aznar defraudó a la Comisión porque dijo la verdad |
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La comisión del
11-M sigue buscando la verdad por Faluya y alrededores. No tienen tiempo para leerse el sumario |
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La Comisión del
11-M invita a cenar a Bin Laden para sonsacarle |
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Ningún miembro de la Comisión del 11-M aprobaría las oposiciones a detective privado. Tendrían problemas con el coeficiente |
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Los españoles ya sabemos en qué ocupa su tiempo la comisión del 11-M. En discutir cómo la cierran |
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La Comisión del
11-M no es la comisión de la Verdad, pero sí la de la Vergüenza, que también empieza por uve |
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Los miembros de la comisión del 11-M no son sabuesos y tampoco galgos... |
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La comisión del
11-M conoce muy bien el teatro, pero no la obra |
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¿Retornará algún día a España y a su escaño la Comisión Faluya? |
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