Todos los MARTES le acercamos a su buzón los COMENTARIOS de Cazurrabit
Darse de Alta
Darse de Baja
NOVIEMBRE
L M M J V S D
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30
Cazurra Bit renueva
sus contenidos de martes
a viernes. Envés, Ojala y El Púgil, renuevan el día 1 de cada mes sus contenidos.
ARCHIVO
OctubreSeptiembre
AgostoJulioJunio-Mayo
AbrilMarzoFebrero
PortadaEnvésOjaláEl Púgil
12 • Viernes • Noviembre • 2004
LA FINANCIACIÓN DE LOS PARTIDOS
Cuando el Estado sustituye a los ciudadanos
Jorge García Diez

EN 23 AÑOS DESDE 1979 hasta el 2002 el estado ha dedicado a los partidos políticos españoles 1.625 millones de euros, prorrateando a 70, 6 millones de € por año. Según se desprende un estupendo trabajo realizado por el Boletín Conficrítico. Si se le añade la subvenciones por distintos conceptos en comunidades autónomas y municipios se llegaría según dichas estimaciones a los 2.400 millones de pesetas. Los partidos políticos españoles reciben financiación del Estado por tres conceptos. Para sus gastos ordinarios, el día a día, para procesos electorales y para subvencionar la actividad parlamentaria y legislativa (grupos políticos)... [sigue]


EL POETA RECOPILA SU OBRA
Esta luz
Antonio Gamoneda

ANTONIO GAMONEDA acaba de presentar en Madrid, en la Residencia de Estudiantes, ESTA LUZ, la recopilación de toda su obra poética. Sublevación inmovil (1960): Descripción de la mentira (1997); León de la mirada (1979); Blues castellano (1982); Lápidas (1986); Edad (1987); Libro del frío (1992); Mortal 1936 (1994); El vigilante de la nieve (1995); ¿Tú? (1999) y Arden las pérdidas (2003).
[sigue]


¡Tu, blanco, cabrón!
Antonio Yuste

¡CUANTA RAZÓN, SEÑOR!. ¡Tu, blanco, cabrón!. No imaginen que he sido víctima de tal imprecación mientras paseaba por el Bronx o un barrio de Johannesburgo. Me lo llaman a menudo por la Tele y por los editoriales de la prensa. Hace tiempo que ser blanco y occidental no forma parte de lo políticamente correcto. Los anuncios de la Anesvad sobre la úlcera de Buruli, dejan poco margen para las interpretaciones. Antes, cuando todos éramos ingenuos y cándidos, había hombres buenos y hombres malos. Nada de eso sucede ya. Estamos entrando en los detalles, ahora tenemos razas buenas y malas. Antes un hombre era bueno o malo de forma genérica sin entrar en detalles... [sigue]
MOSCAS (5 nuevas tiras)
Karlos | León | 01-10-04
Humor animado y un poco sucio. Un excelente trabajo.

LA FINANCIACIÓN DE LOS PARTIDOS
Cuando el Estado sustituye a los ciudadanos
Jorge García Diez • 12·11·2004
La financiación de los partidos y el reloj de la historia
EN 23 AÑOS DESDE 1979 hasta el 2002 el estado ha dedicado a los partidos políticos españoles 1.625 millones de euros, prorrateando a 70, 6 millones de € por año. Según se desprende un estupendo trabajo realizado por el Boletín Conficrítico. Si se le añade la subvenciones por distintos conceptos en comunidades autónomas y municipios se llegaría según dichas estimaciones a los 2.400 millones de pesetas. Los partidos políticos españoles reciben financiación del Estado por tres conceptos. Para sus gastos ordinarios, el día a día, para procesos electorales y para subvencionar la actividad parlamentaria y legislativa (grupos políticos). Los partidos políticos españoles promueven la idea de que la financiación de los partidos políticos es una asignatura pendiente de nuestra democracia. ¿Por qué es una asignatura pendiente?. Contra lo que usted pueda creer es una asignatura pendiente no por razones de derecho o fundamento político. Los es por razones más prosaicas: porque según los partidos políticos la financiación del Estado es una racanería y no llega a cubrir sus ingentes e inextinguibles gastos. ¿Qué pedirán a los Reyes Magos los partidos políticos?. Pedirán una nueva Ley Orgánica que sustituya a la de 1987 que regula la financiación de los partidos. Quieren mejorar el estado de sus arcas y quieren de paso, si pueden y el asunto no propende al tumulto, liberarse de la mayor parte de responsabilidades financieras. Utilizarán la fórmula sacrosanta, no suele fallar, de denominar a su nueva Ley con un nombre que suspenda el aliento, y genere pasmo. ¿Qué le parece, es una hipótesis, Ley Orgánica para La Financiación de una Acción Política Participativa y Sostenible?.

FINANCIACIÓN RECIBIDA POR LOS PARTIDOS (1979-2002)
En millones de euros Euros
PSOE-PSC 688,3
Partido Popular 553,23
Izquierda Unida 120,5
Convergencia y Unión 85,6
Partido Nacionalista Vasco 35,1
Unión del Pueblo Navarro 25,4
Partido Aragonés Regionalista 23,7
Unión Valenciana 22,9
Iniciativa por Cataluña 17,3
Coalición Canaria 13,7
Eusko Alkartasuna 11,04
Izquierda Republicana de Cataluña 10,8
Herri Batasuna* 9,4
Bloque Nacionalista Gallego 6,7
Partido Andalucista 0,962
Junta Aragonesista 0,384
TOTAL 1.625,6
(*) La financiación de ETA desde los presupuestos públicos del Estado, es cuestión que merecería un tratado de derecho firmado por los más afamados especialistas en derecho constitucional

Los razones previstas en nuestro ordenamiento jurídico para hacer depender la acción política partidaria de los presupuestos públicos tienen un origen vetusto. Se supuso en los albores de la nueva época democrática (1979), que las derechas eran ricas y las izquierdas pobres, circunstancia muy desigual para competir en el mercado del voto. Se supuso igualmente, que los partidos políticos eran intermediarios naturales para la gestión de los asuntos públicos. Pero no solo eso, se dispuso y así quedó consagrado en La Ley Electoral y en los numerosos reglamentos que regulan la vida política, que los partidos políticos eran los representantes absolutos de los ciudadanos y que lo que convenía financiar era a los partidos y no a los representantes del pueblo. Nada ha cambiado desde entonces y nos preguntamos si no ha llegado el momento de reconsiderar si la sustitución de los ciudadanos por el estado es lo más conveniente para la democracia.

Lo de las derechas ricas y las izquierdas pobres parece que se corresponde poco y mal con la realidad. En la reciente campaña electoral de los EE UU, el Partido Demócrata recaudó 1/3 más que el Partido Republicano y entre los dos reunieron más de 2 mil millones de dólares para el envite electoral. Insistir en el desafuero de que el Partido Político debe seguir tutelando nuestra democracia y a los españoles son ganas de faltar al respeto y de provocar. Está escrito en los reglamentos de todas las cámaras legislativas que:
1 El representante del pueblo está obligado a la disciplina de voto. No representa a sus electores sino al partido en cuya lista estaba su nombre. Los electores se extinguen en el momento que depositan su voto en la urna.
2 Al representante del pueblo se le retira la capacidad de iniciativa legal en el mismo instante que ocupa su escaño, en el pleno de un ayuntamiento, en el Parlamento Autonómico o en el Congreso. La Iniciativa Legal pertenece al Grupo Parlamentario tutelado por los jefes políticos. A los electores se les niega el derecho a influir a través de sus representante legal, amputándoles derechos políticos básicos en una democracia.
3 Al representante del pueblo se le desprovee de recursos presupuestarios para organizar la comunicación con sus electores.
4 Los partidos políticos hacen pactos privados para perseguir al representante del pueblo, para marginarle e impedir su capacidad de acción, que antepone la lealtad a sus electores a la obediencia ciega a sus jefes políticos.

La jurisprudencia española, machaconamente, una y otra vez, recuerda con sus sentencias que el escaño no es del partido y que pertenece al representante del pueblo, principio básico de la democracia y del gobierno del pueblo. ¿Hace dudar dichas sentencias a los partidos políticos?. Ni lo más mínimo. No han removido ninguno de los reglamentos que consagran las prácticas antes descritas a sabiendas de que constituyen auténticas aberraciones políticas y jurídicas. Estamos ante un puro, duro y cruel compinchamiento, (de los partidos políticos) para torcer la bases de la democracia.

El resultado de tal estado de cosas es que los partidos padecen problemas angustiosos de financiación, gastan más de lo que ingresan y los ciudadanos se inhiben cuando se les pide colaboración —¡ni los militantes pagan sus cuotas!.

Dado que la democracia pertenece a los partidos, calcula el ciudadano, y los que cortan el bacalao son los respectivos jefes políticos, lógico es, resuelve, que a los Partidos Políticos los financie su puta madre. ¿Y quién es su puta madre?. Adivinen. El Estado vía impuestos. Los Partidos Políticos Españoles se financian vía presupuestos Generales del Estado. Lo que no pagamos antes lo pagamos vía impuestos.


¿Qué pasa cuando financia el Estado
y no el ciudadano?


Lo que todos sabemos. Los Partidos Políticos no sienten ninguna necesidad de presentar en sus listas gente querida por los electores y aún menos poner al elector en el centro de sus objetivos, estrategias y atenciones. Si los partidos políticos dependieran directamente de la financiación que los ciudadanos aportan, serían mucho más diligentes con los derechos políticos de los ciudadanos y nos los burlarían o malgastarían negando a sus representantes el pan y la sal cuando son elegidos. Se volvería al principio del gobierno del pueblo. En el nuevo supuesto unos resultados electorales adversos tiene efectos quirúrgicos sobre las estructuras de los partidos, favoreciendo su renovación interna de manera natural y dominando la lógica política a la lógica de sus burocracias. ¿Quiere decir que el Estado no debe financiar a los representantes del pueblo?. Todo lo contrario.


Los representantes del pueblo

Son verdaderos paracaidistas que caen sobre el pleno para hacer bulto, no importa que se trate de un municipio, un parlamente autonómico o el Congreso. Pintan lo que pinta un chimpancé en una pinacoteca. Votan lo que mandan los jefes, no disponen de presupuesto para organizar su oficina en sede parlamentaria y en el distrito por el que han sido elegidos. No tienen asistentes y tampoco infraestructura para desarrollar su actividad y comunicarse con sus electores. Son los representantes del pueblo, nuestros ejecutivos, los que hacen las leyes, toman decisiones y orientan decisiones. Su trabajo es muy importante y debiera tener nuestra máxima consideración. Ocurre al revés. Les pagamos un sueldo y que se busquen la vida. Elegimos a representantes en los que no creemos y a los que les ninguneamos derechos básicos. ¿Es esta una buena democracia?.

El estado debiera financiar correctamente a los representantes del pueblo, a nuestros representantes legales, que son ellos y no los partidos, como dicta nuestra jurisprudencia. El estado debiera financiar uno a uno, a nuestros representantes y de ningún modo a los partidos políticos, cuya intermediación es de segundo nivel respecto al representante legal. Exactamente al revés de cómo viene ocurriendo. Los vínculos de los representantes legales con sus compañeros de lista, de partido o coalición son de conveniencia y de naturaleza moral pero en ningún supuesto, bajo ningún concepto pueden ser superiores a la lealtad que le deben al pueblo y a sus electores. La financiación de nuestros representantes debe partir de un mínimo para las distintas situaciones y circunstancias y quizá si no se modifica la Ley Electoral, en función de los votos obtenidos. La aportación que realicen los representantes a sus respectivos grupos parlamentarios para compartir servicios e infraestructuras es asunto que deben regular los propios representantes. En ningún caso por imposición del Partido. Ellos son los titulares de la soberanía y no los partidos (es una aberración jurídica).


¿Cómo deben financiarse los
partidos políticos?


El propio Tribunal de Cuentas reconoce que, por ejemplo, Convergencia Democrática de Cataluña, se financia con la emisión o venta de bonos anónimos por tratarse de pequeñas cantidades con escasas aportaciones de capital de donantes privados. En nuestra opinión los partidos políticos debieran financiarse a partir de la cuota de sus militantes y las donaciones privadas con limitaciones en las aportaciones y prohibiendo las aportaciones de empresas y corporaciones. ¿Qué pasa si un donante privado compra toneladas de pequeños bonos?. Nada. Los bonos tienen un número, un expedidor, una fecha y una cantidad. El Partido Político no le corresponde el papel de inspector de hacienda. El donante es responsable individual de su declaración de renta. El partido está obligado a demostrar de donde proceden sus ingresos.

Cuando los partidos necesitan acudir a financiación opaca para atender sus gastos operativos es que algo no funciona. Necesitamos entre todos acreditar la acción política. La mejor forma de hacerlo es con transparencia y revisando nuestras vetustos y anacrónicos procedimientos. Con lo que hoy se financian los partidos se podría financiar estupendamente la tarea de nuestros representantes.


--------------
Texto: Jorge García Diez
[c] COPYLEFT. Autorizada la reproducción sin fines comerciales | Publicidad | Directorio | Circulación | EDITA. Tradición Web, S.L. | Diseño e ingeniería: antizipa | Diseño optimizado para pantallas de 1024 x 768 pixeles y banda ancha. Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja.