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INFORME 4
Preservar el linaje y resolver el problema demográfico
Atractor León | 01-08-2004
Conjunto de informes que están realizando los Grupos de Intervención Estratégica, dentro del proyecto Atractor León.
Consultar Informe I Consultar Informe II Consultar Informe III

SENESCENCIA. Una de las mas reconocidas variaciones que tienen lugar en la célula es el acortamiento de los telomeros (aspas rojo oscuro), estructuras que protegen las terminaciones de los cromosomas eucarióticos, evitando que ocurran fusiones entre ellos o que el material genetico almacenado pueda recombinarse de manera inapropiada. A medida que van ocurriendo divisiones celulares sucesivas, el telonero va acortándose de manera progresiva hasta casi desaparecer, alcanzando la célula un estado denominado senescencia, en el que la capacidad de dividirse y otras de sus funciones metabólicas se pierden.
> Senescencia Funcional
El comportamiento demográfico de la provincia de León se caracteriza por su pérdida de población, una pérdida que se acelera con el paso del tiempo, por el envejecimiento constante de la existente y por la derrama migratoria de la población más joven desconfianza en el entorno y lo que es más llamativo, animada por ese mismo entorno. Factores objetivos y estructurales altamente perniciosos a los que no sabemos poner remedio. Nuestro comportamiento debe califacarse de senescencia funcional. Hemos destruído todos los razonamientos que nos permitían prolongar nuestro linaje.
Nuestra conducta como moradores de la provincia de León no puede desentrañarse pensando en nosotros como entes analizables en forma diferencial: nuestra genética, nuestra bioquímica, nuestra estructura, nuestro entorno o nuestros medios de vida. La comprensión cabal del comportamiento suicida de la población leonesa vendrá, si el propósito es comprender, por una análisis más global y unitario que de manera sucienta intentaremos esbozar a continuación.
La provincia de León se enfrenta a un caso tópico de envejecimiento celular, senescencia, e incapacidad de división celular. Incapacidad de división celular en una línea referenciada de células, que se comportan en función de la línea a la que pertenecen (el linaje). Lo del linaje es anecdótico y ni quita ni pone. Es lo que es. La reproducción celular según la biología se ajusta a dicho patrón. Y aún más, las células parecen llevar memoria de las divisiones celulares realizadas, al punto de que si se las congela, guardan esa curiosa memoria. Al descongelar la célula esta continúa con las divisiones, pero llevando con precisión, memoria de cuántas divisiones había realizado antes de la congelación y cuántas le restan.
En biología se aduce que ellos se debe a la genética celular. Los experimentos de Hayfflick con cierta células como los fibroblastos, sustentan dicha hipótesis. La clonación ha puesto en jaque dicha interpretación puesto que núcleos de los que se esperaban pocas divisiones, pudieron clonar un individuo. Sirva esta extraña aproximación al fenómeno demográfico que nos asola, como manifestación de que estamos ante un problema muy serio o si se prefiere de alto voltaje. A saber, no es un problema sociológico, cultural y reversible a capricho; estamos ante un problema físico con parámetros angustiosos y otro más, intelectual con muy malas hechuras, ambos interdependientes, y demasiado serios como abandonarlo en manos de políticos, demógrafos o economistas. No nos reproducimos y preferimos abandonar nuestra tierra.
Estamos, pues, ante un problema de fase geométrica donde nuestra conducta esta curvando en exceso el espacio-tiempo. Estamos haciendo algo más que practicar la contracepción o descreer del futuro, afectar a la capa de ozono, contaminar las aguas, envasar platos preparados, chatear por las tabernas del barrio húmedo o vacilar sobre un destino arremolinado alrededor del turismo de interior, estamos extinguiéndonos, voluntariamente, en modo acelerado y poco frecuente. La curva espacio-temporal de nuestro linaje se extingue. León está sumida en la misma deriva que Soria, Teruel y Zamora. A nuestro linaje, como mucho, le quedan tres siglos para su extinción total.
> Dos puntos de vista
Un linaje que se extingue y que pone en marcha todos los recursos para acelerar su extinción o está enfermo o tiene poderosas razones para hacer lo que hace y en tal caso quizá, lo más apropiado, consista en animar dicho proceso. Es un punto de vista que no conviene echar en saco roto. Todos los seres vivos según Margalef son sistemas físicos complejos, integrados por un sistema disipativo (transforma energía) y otro más, auto organizativo (recupera la energía disipada como información), con sus respectivos subsistemas, y ambos acoplados a su vez de manera compleja. Para el caso que nos ocupa, a la provincia de León, a los pobladores de León, se les habría rayado el sistema auto organizativo, caput. Solo disipamos.
En el otro lado se situarían los que consideran que nuestro sistema auto organizativo tienes problemas que pueden resolverse. Y que estamos ante un problema de software, cultural, (pésima transformación de la energía recuperada en información), a saber, que interpretamos incorrectamente los datos objetivos debido a errores culturales dramáticos. Cazurra Bit y los grupos de intervención estratégica, Atractor León, nos hemos posicionado en este bando. Y lo hemos hecho por considerar que es posible reparar nuestro sistema auto organizativo.
Pensamos por lo tanto que el descenso de la natalidad (envejecimiento y pérdida de población) y la poderosa cultura migratoria, son fenómenos específicamente culturales, capas culturales sobreañadidas alimentadas por errores culturales dramáticos o si se prefiere por una histórica y consolidada insolvencia cultural.
> La Cultura migratoria
La cultura migratoria se alimenta de dos estereotipos:
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León es pobre |
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Aquí no se puede hacer nada |
Ambos rigurosamente ciertos, la renta media anual disponible (6.200 €) es una castaña pilonga, de las más bajas de España y cada vez más baja (un exceso de clases pasivas y trabajos muy poco cualificados), y nada se puede hacer porque nadie quiere hacer nada, todo el mundo quiere, con exactitud, que la gente abandone y busque su hueco y espacio en otros confines. Y es bien cierto que la sociedad leonesa de Norte a Sur y de Este a Oeste se ha organizado históricamente para que la gente abandone, para que emigre. E incluso se ha dotado de Universidad para que emigren en mejores condiciones.
Todos los pobladores de León, y por tanto todas sus instituciones, son conocedoras del mecanismo. Consiste en un proceso de inculturalización muy agudo, sobre cada generación, para que acepte desde la más tierna infancia que su futuro está en una maleta. Las instituciones familiares, educativas, políticas e informativas, actúan las unas sobre las otras reforzando dicho estereotipo. Es algo así como "hijo/a mío, cuando seas mayor te tienes que ir y por si acaso no lo has entendido bien, cuando llegue la hora mi generación y las anteriores te cerrará todas las puertas".
Estamos ante un problema de indoctrinación secular de la población para que se conduzca y se comporte, con exclusión de otras posibilidades, de forma antinatural y precivilizada: emigrando. Emigrando para colonizar otras tierras y trasladar a dichas tierras nuestros errores cultural dramáticos, a saber, la lectura errónea del entorno y las propias posibilidades.
Es falso que León sea pobre, tiene abundante terreno, poderosas vegas, poderosas canalizaciones de riego, que pueden crecer aún más. León además, a pesar de su ridícula renta disponible (6.200 €/año),dispone de una poderosa estructura de capital, es decir, dispone de capacidad financiera suficiente y sobrada para tomar en sus propias manos el destino. Estos son los datos ciertos. Pero es igualmente cierto que no sabemos hacer nada, no tenemos nada qué hacer, no generamos liderazgo y somos incapaces de asumir riesgos no-convencionales. Es decir los ciudadanos leoneses y viene siendo así desde hace siglos, hemos sido entrenados, para no saber hacer nada, para no querer hacer nada, para impedir el liderazgo, para esquivar riesgos no-convencionales asociados al cambio y claro está, para hacer las maletas actividad para la que hemos demostrado a lo largo de los siglos una gran cualificación y buscar una oportunidad en tierras lejanas para reproducir en ellas nuestras insolvencias seculares. Estas son las reglas, las reglas mortuorias escritas en nuestra identidad cultural y a tal propósito contribuyen todas las instituciones de nuestra provincia y particularmente, la familiar, la universitaria y la política.
En el informe III, Sobre la Calidad de la Propiedad, hablamos de lo que conviene hacer para abandonar el estado de postración. Es evidente que lo que necesita nuestra provincia y con urgencia, más que infraestructuras, es generar con rapidez actividad productiva, aumentar nuestra productividad, empujar el PIBP (Producto Interior Bruto Provincial) hacia adelante y generar actividades y habilidades para ensanchar las oportunidades. Se trata de cambios que se realizan en todas las partes del mundo de la misma manera:
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Preguntando al que sabe |
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Generando base social para el nuevo propósito |
En León son cambios inviables. Nadie quiere cambiar y aún menos asumir los riesgos y los esfuerzos del cambio. A los sumo podemos importar los cambios, pero los cambios ya hechos con resultados contrastados. Pero de ningúna manera precipitarlos y de ningún modo y por sobre todas las cosas, asumir la responsabilidad del esfuerzo y riesgo que suponen. Así las cosas, no existe la necesidad de preguntar al que sabe pero sí la de recordarle que las maletas Dios las inventó para emigrar. Lo segundo sin lo primero, corre la misma suerte. El propósito último de la familia leonesa, no importa la edad, es generar una sólida base social intelectualmente perezosa, alérgica a cualquier cambio, entrenada para buscar sus oportunidades en el pasado y en las conductas pasivas de esperar y ver.
> El problema demográfico
El problema demográfico se alimenta de dos estereotipos:
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Una concepción derrotista del futuro, lleno de peligros, inseguridades y asechanzas y en una sobrevaloración imprudente de los beneficios presentes. |
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En el liderazgo de la cultura yoísta o de culto al yo, que tiende de manera irrestricta a eliminar cualquier obstáculo que distraiga al yo y sus deseos. |
La sobrevaloración del presente, virgencita que me queda como estoy, constituye un recurso argumental de los leoneses para esquivar cualquier responsabilidad ante el futuro. En la práctica significa el engrandecimiento de la pereza, la irresponsabilidad y el haraganismo. No importa la pista que se siga, todas las argumentaciones conducen al mismo punto de partida, la cobardía, el repudio del cambio y el rechazo violento de cualquier riesgo asociado al cambio. La comunidad jamás colabora en dichos cambios.
Para la cultura del yo, ya y ahora, la descendencia se contempla como un obstáculo intolerable donde los argumentos económicos actúan como comodines justificativos. Dada la virulencia y hegemonía de la cultura del yo, con tantos adeptos dispuestos al martirio para defenderla, los posibles remedios sobrevendrán por la respuesta medida y pautada a los razonamientos económicos ante la imposibilidad técnica de disputar, asunto que llevará muchas décadas, la hegemonía de la cultura del yo y la manía de sobrevalorar, irracionalmente, los beneficios del presente como si fueran eternos.
> Tener tres
En esto consiste la reversión al problema demográfico, lograr que cada mujer en edad fértil tenga al menos tres descendientes, tres hijos. No existe otra vía si queremos preservar el linaje. ¿Quieren saber cuántas mujeres están dispuestas a tener tres descendientes?. Si la pregunta se gira a los hombres el resultado no varía un ápice. El porcentaje pasaría desapercibido para las estadísticas y es de nula utilidad para el caso que nos ocupa.
Tenemos tres soluciones:
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Continuar con la actividad a favor de nuestra extinción. No hacer nada y dejar que ocurra lo que inevitablemente sudecerá. |
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Importar células. Pueden instalarse en nuestro territorio de manera consentida (vigilada con el rabillo del ojo), tutelada (contingentada por partidas y regulada por la policía), o por el procedimiento de la colonización (llegan de forma masiva y se instalan). |
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Tener tres hijos (tasa de reversión), nadie puede tener 2,2 hijos, por cada mujer en edad fértil. Y para que algunas mujeres tengan dos o un hijo otras tienen que tener cuatro o cinco. |
Los países que atravesaron antes que nosotros por una amenaza parecida, particularmente los países nórdicos, pusieron en marcha incentivos socioeconómicos, que eran los únicos que su población quería escuchar para superar un episodio tan amenazante. Los incentivos socieconómicos serían, asimismo, los que cabría poner en marcha en nuestra provincia.
Existen otras vías, distintas a las socieconómicas, muy eficientes y que citamos, aunque descartamos su eficacia para nuestro caso:
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Irán, al hilo de un fuerte impulso religioso, después de la revolución de los ayatolás ha doblado su población en 25 años. |
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Una percepción menos desoladora del futuro facilita la expansión demográfica (Reino Unido y EE UU). |
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La ignorancia y los escasos recursos económicos conducen a la expansión demográfica (tercer mundo). |
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Penalizar la no descendencia con una fuerte presión fiscal. |
Las medidas desplegadas por los países nórdicos van en dirección opuesta a los procedimientos antedichos, de eficacia muy contrastada, para favorecer la expansión demográfica. La vía de la penalización fiscal de la no-descendencia, constituye una vía muy singular, que está siendo contemplada en los países occidentales y que empieza a concitar fuertes apoyos.
La vía de penalizar la no descendencias obtiene su fuerza argumental en el hecho de que los fondos de pensiones son, en la práctica, fondos de solidaridad intergeneracional, los que trabajan, sostienen a los que no. Pues bien, los que hoy mantienen y crían hijos no solo se esfuerzan más que los que no, además sus propios hijos tendrán que mantener a los que no han querido tenerlos prolongándose la injusticia.
Las medidas desplegadas en los países nórdicos, de carácter socioeconómico, no han logrado la expansión demográfica pero han parado, al menos, la acelerada extinción del linaje. Con nuestros niveles de educación y renta, las medidas que corresponde desplegar son del mismo porte y caben todas dentro de un mismo epígrafe: Políticas de Familia.
Convendría precisar que de las Políticas de Familia cabe esperar que no se embale o agudice la extinción del linaje y que, en tanto producen efectos, para garantizar el actual nivel de población y el mantenimiento de la estructura productiva, es preciso el concurso de políticas migratorias o de importación de células, células con sus correspondientes derechos cívicos y políticos como no puede ser de otro modo.
> Políticas de familia
Las políticas de familia que conviene desplegar para evitar que se agudice la extinción del linaje tienen que ver con dos aspectos:
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Premiar con convicción y decisión la maternidad. |
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Aportar los recursos económicos que son necesarios. |
Contra lo que pudiera parecer existen muy pocas formas de premiar la maternidad responsable de manera efectiva para alcanzar el objetivo que nos proponemos. Si el argumento para rechazar la descendencia es económico, lo contrario ha de serlo igualmente. Existen muchas políticas familiares para hacer que se hace sin hacer nada y marear la perdiz sin éxito alguno. Existen, sin embargo, muy pocas, para reunir los contingentes financieros para impulsar las políticas de familia, de natalidad o de preservación del linaje, que se precisan.
¿Sólo hay que premiar la maternidad que acredite viejos lazos de sangre?. Creemos que no. Las políticas de familia deben dirigirse exclusivamente a los nacionales, sin distinción de raza o procedencia. Y lo creemos muy sinceramente. Para la población residente habrá que modular políticas de familia con otras premisas y distintos objetivos. En la práctica, las políticas de familia conducen al encarecimiento de la nacionalidad y al aumento espectacular de la cotización de la maternidad.
¿Cómo reunir fondos para financiar políticas de familia de alta calidad o intensivas, políticas estructuralmente mucho más estratégicas que las políticas de paro o de construcción de carreteras?. La respuesta está en los hábitos financieros. Creemos que lo que se impone es constituir fondos mixtos, administración central, administraciones autonómicas, municipales y particulares, con retribución garantizada y gestionados de manera profesional y llegado el caso generar un impuesto especial para financiar dicho fondo.
Se trata de dinero reversible, de financiar la familia por el mero hecho de tenerla, como se financia un piso por el mero hecho de tenerlo. Ser español tiene que valer mucho dinero. La Unidad familiar receptora (madre, padre e hijos) contrae con el fondo compromisos de devolución en el modo que se pacte. Tener un buen expediente académico, por ejemplo, o trabajos sociales desempeñados, debieran constituir méritos para rebajar las cantidades a devolver.
Cuando hablamos de ayudar económicamente a la familia estamos hablando de que a partir del tercer hijo las ayudas, necesariamente, tienen que dispararse, adquirir la categoría de verdaderos y buenos salarios y prolongarse hasta que los descendientes alcancen la edad de los 16-18 años y fecha en la que deben empezar a operar las políticas de reversión de la ayuda.
Habrá que resolver numerosa casuística, no lesionar ningún derecho de la mujer; resolver los distintos niveles de contracción demográfica según se trate de una provincia u otra, de una comarca u otra, de una comunidad autónoma u otra; definir el papel de la paternidad responsable y lo que se considera maternidad responsable; habrá que resolver los problemas derivados de los desplazamientos dentro del territorio nacional o europeo, y habrá que resolver sobre todo, cuánto vale ser español y si ser español merece la pena.
Criar hijos tiene que dejar de ser un problema económico y la devolución de la ayuda financiera recibida, tiene que estructurarse para que de ningún modo constituya un obstáculo y forme parte de un compromiso entre generaciones.
¿Qué pasa si me voy a trabajar a los Estados Unidos o Alemania?. Debo seguir atendiendo los compromisos financieros contraídos con los que me ayudaron a ser lo que soy. Desde luego que sí. ¿Y si no lo hago, qué pasa?. Pues pasa que si son muchos los que hacen esa pregunta, ser leonés o español no merece la pena, es decir, no vale nada y todos quietos.
No se trata de generar un derecho a una parte de un fondo de inversión por le mero hecho de nacer o ser español. Porque no es un derecho, sino todo lo contrario, el fondo representa un esfuerzo colectivo y comunitario y está preñado de obligaciones para todas las partes. La existencia del fondo es el resultado de un esfuerzo cívico, de la aceptación de la eficacia de los mecanismos de solidaridad intergeneracional. Si los mecanismos de solidaridad son eficientes ser español merecera la pena y estará bien cotizado. Si nadie cree en nada, no serivirán para nada.
> Conclusión
Se ha dicho que podemos dejar que las cosas de forma natural ocurran. No solo es legítimo es, además, lo más probable. Ya hemos dicho que nuestro sistema de auto organización funciona poco o mal, solo disipamos. Si queremos invertir el proceso de fuerte contracción demográfica, necesitamos llamar a cada cosa por su nombre, lo que exige madurez, entereza y rigor intelectual.
Una buena política familiar activaría el PIBP por sí sola. Ni que decir tiene que una buena política familiar debe ir acompañada de una buena política para mejorar la calidad de la propiedad (III informe). Los Nórdicos tiene potentes políticas de propiedad e industriales, sus sociedades están muy comprometidas con la actividad productiva y las administraciones públicas, que recaudan mucho en justa correspondencia con el brío económico de sus sociedades, se puede permitir licencias económicas impensables por estos pagos. Los leoneses y españoles necesitamos pensar nuestro futuro de manera proporcional a la extrema gravedad de nuestro problema.
Muchos se hacen la siguiente pregunta ¿una sociedad que ha decidido voluntariamente extinguirse (el caso más extremo sería Soria), con el sistema de auto organización fuera de uso, caduco, dónde cimenta la decisión para revertir su destino?. La reacción primera de los que se mueren, Soria, Teruel, Zamora, León, es la de gritar ¡que me salven!. Es muy difícil salvar a alguien contra su voluntad y e s muy difícil sustituir lo que a cada cual le corrresponde hacer.
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Texto: Atractor León |
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