ADVERTENCIA Las secciones AGENDA, CLASIFICADOS, FOROS y URNAS entrarán en funcionamiento más adelante. Cuando se disponga de
Una masa crítica de usuarios.
Recursos humanos suficientes para mantener su calidad y frescura.
SIN NADA QUE HACER RAQUEL MALQUITE SONAGUA
¿Se corresponde tu peinado con tu signo del zodiaco?
¿Qué ocurriría si tuviéramos que vivir sin nada qué hacer, sin responsabilidades?. ¿En qué ocuparíamos el tiempo?. Podríamos ir al gimnasio para cambiar nuestro aburrido estilo de vida y de paso no perder la forma. Podríamos ponernos a limpiar la casa, sacarle brillo al coche o ir a jugar el golf. Podríamos, si tenemos cuerpo para tanto, dedicarnos a perturbar la calle luciendo palmito o crear un revolución mediática fotografiándonos en bolas subiendo al autobús. Podríamos dedicar la mitad del día a criticar a la gente y la otra mitad a postularnos como modelos a seguir.
Dedicaríamos, es un decir, parte del día a poner a caldo a nuestros representantes políticos simulando que hablamos en serio. Podríamos dedicarnos a predecir el futuro y dar mucha más importancia en nuestras vidas a los temas astrológicos. Podríamos, por qué no, drogarnos con aire comprimido. Podríamos y sería de lo más normal lamentarnos ante nuestros amigos y familiares de estar hartos de tanto turismo y tanto viajecito paquí y pallá, que solo marean. Nos medicaríamos contra el aburrimiento y generaríamos alguna ludopatía o conducta fóbica singular, tal que alergia al caviar o a viajar en clase turista. Podríamos ofrecernos, es otra posibilidad, para ser cuidados y mimados por personas con necesidad de realizar tareas solidarias ejemplares. Entre tanto, las parejas, desesperadas, se acusarían de no tener nada que hacer.
Muchos encontraran en nada qué hacer la ocupación más fascinante que la especie humana haya podido imaginar. Olvidamos, no obstante, que la tarea de nada que hacer es una tarea que multiplica su interés y atractivo si el resto de la humanidad tiene tareas concretas y todo alrededor es un frenesí de actividad que nos proporciona el confort que convierte el nada que hacer en una profesión irresistible. Si todos tuviéramos por profesión nada que hacer estaríamos hablando de sociedades por debajo del umbral de la pobreza.
Es el nada que hacer una tarea que se revaloriza en la misma medida que los demás hacen y no descansan de hacer cosas por nosotros. Cuando son muchos los que no tienen nada que hacer se convierte, de inmediato, en una actividad estúpida y sin sentido sin lustre alguno.
El nada que hacer adquiere relevancia y significación si va acompañado de poder adquisitivo y barra libre para el ocio y el entretenimiento. ¿Tendría el nada que hacer el mismo valor sin poder adquisitivo y sin barra libre para el ocio y el entretenimiento?.
En tal situación el tiempo libre que genera 'el nada que hacer' lo ocuparíamos, muy probablemente, de otro modo. Los hombres, por ejemplo, crearían redes para robar y distribuir barriles de cerveza y las mujeres, coaliciones electorales para defender la existencia de canales en abierto y los derechos audiovisuales de los que nada tienen que hacer. Estaríamos todo el día haciéndonos cosquillas para pasar el rato. Nos drogaríamos con la siesta y nos pasaríamos buena parte de la mañana haciendo caras y gestos delante del espejo. Los hombres, improviso, que practicarían su deporte favorito, el fútbol, con la cabeza de alguien en las áreas peatonales más concurridas de la ciudad, celebrarían los goles de su equipo preferido quemando coches en los alrededores del estadio; las mujeres, también improviso, practicarían el asalto de los escaparates de moda y crearían redes criminales de tráfico de cremas antiarrugas. Cremas antiarrugas a base de placenta, pasada por el mortero, de embarazadas de seis meses primerizas. Las parejas, no teniendo nada que hacer, se unirían para pasar el rato y tener descendencia que a su vez no tuvieran nada que hacer.
Sin nada que hacer ocurren cosas singulares y extraordinarias. La especie humana es muy creativa. Para mitigar el desasosiego de los que nada tienen que hacer el resto de mortales improvisaría bancos de tareas para prestar a 'los que nada tienen que hacer' a un interés variable, 2 puntos por encima del precio del dinero.
¿Qué ocurriría si los que nada tienen que hacer se coaligan y toman el poder?. ¿Crearían la República Popular de los Que Nada Tienen Que Hacer?. ¿Se organizarían como un estado en un territorio o como un pueblo nómada sin nada que hacer dando tumbos por el mundo?.
¿Cuántos son los que sueñan con no tener nada que hacer?. Los hay que afirman, a falta de datos fiables, que son mayoría y que dominan los resultados electorales. Puede parecer absurdo, pero estoy preocupado por la suerte de los que tienen cosas que hacer. ¿Y si los que tuvieran algo que hacer estuvieran estratégicamente derrotados, ignorantes de que hemos venido al mundo, en concreto a nada, una actividad, tal como hemos visto, con un desesperante atractivo?.
[c] COPYLEFT. Autorizada la reproducción sin fines comerciales | Publicidad | Directorio | Buzón | EDITA. Tradición Web, S.L. | Diseño e ingeniería: antizipa.com | Diseño optimizado para pantallas de 1024 x 768 pixeles y banda ancha. Cazurra Bit se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) el País Cazur; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja.