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Sale el día 1 de cada mes |
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ADVERTENCIA
Las secciones AGENDA, CLASIFICADOS, FOROS y URNAS entrarán en funcionamiento en julio de 2004. Son servicios que necesitan, a pesar de la automatización con la que están concebidos:
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Una masa crítica de usuarios. |
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Recursos humanos suficientes para mantener su calidad y frescura. |
Las nuevas tecnologías son consumidoras de recursos humanos como ninguna otra tecnología lo había logrado. El uso masivo de recursos humanos se compensa con sus extraordinarios réditos en productividad, transparencia, participación y proximidad. Un rizoma es un reto y un año pasa rápido.
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ESTRATEGIA DE LOS
TRES SEMESTRES
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I semestre. 1 de enero de 2004. Cazurra Bit es un rizoma en estado de propuesta, con contenidos que se renuevan mensualmente. |
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II semestre. A partir del 1 de julio de 2004 Cazurra Bit renovará sus contenidos semanalmente y desplegará todos sus servicios |
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III semestre. A partir de 1 de enero de 2005 Cazurra Bit se transforma en un rizoma en tiempo real, con más y mejores contenidos. |
Cazurra Bit utilizará la estrategia de los tres semestres para reunir energía y apoyo social; para alcanzar la masa crítica que garantice su supervivencia. |
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LA ULE Y LAS CENIZAS
El dramático futuro profesional de los estudiantes de la Universidad de León
Ubaldina Herzt | León | 01-06-2004
La ULE (Universidad de León) se comporta como una institución ausente, funcionaril y burocratizada, enajenada de la realidad económica leonesa que forma individuos para la emigración, una emigración, fíjense, hace tiempo imposible

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¿Qué distancia nos separa de la explosión de ira? |
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Pensar en la ULE como el resultado de un compromiso intergeneracional, es un escarnio |
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Desde hoy hasta el día de la explosión social de la Universidad, capitaneada por estudiantes atrapados por la frustración colectiva, ¿cuánto queda?. ¿Qué distancia nos separa de la explosión de ira?. "Ahora que está tan sola la soledad", como dice Joaquín Sabina en una de sus canciones, pensar en la Universidad de León como el resultado de un compromiso intergeneracional, es un escarnio. Los responsables de ejecutar dicho compromiso son unos vecinos, funcionarios despreocupados, que ejecutan planes de estudios concebidos en ninguna parte para estudiantes abstractos, en el mejor de los casos, y para nadie en casi todos los supuestos. Los hechos son dolorosos y de crueldad inusitada. Los universitarios que acaban sus estudios están condenados al subempleo y a recualificarse profesionalmente si quieren ganarse la vida. Para complicar aún más las cosas tampoco existe, en los tiempos que corren, la válvula de escape de la emigración.
El único consuelo de los estudiantes es utilizar la oportunidad que les brinda la sociedad, usar un tiempo y unas instalaciones, para formarse. ¿Para formarse?.
Al estudiante leonés, maldición, no se le agotan los problemas y las deseperanzas una vez que asume que su estancia en la Universidad de ningún modo se convertirá en un salvoconducto o en punto de apoyo para ganarse la vida. Si decide aprovechar su estancia para formarse como persona, se dará de bruces con planes docentes agobiantes, actitudes de los funcionarios docentes distantes y escurridizas, estructuras hostiles y una vida académica pobretona, de cuarta categoría, exactamente lo contrario de una experiencia enriquecedora. El único aprendizaje posible es la autoformación, tetas fuera, a partir de las interacciones naturales entre compañeros.
Me gustaría escribir de estas cosas de otra manera, pero no puedo, y no me consuela que la experiencia en otros campus españoles y de Castilla y León sea parecida o incluso peor.
Los problemas no se agotan en la Universidad, tenemos, además, que volver a casa y sortear miradas, juicios y consideraciones que nada tienen que ver con la realidad y mucho con una Universidad imaginaria que nuestros progenitores tienen en la cabeza y que expide papeles que actúan como pasaportes de lujo, eso creen, para el futuro.
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No llegamos a la Universidad para aprender, vamos a la Universidad a por papeles, títulos y honores surrealistas fuera de la realidad. Y en ese ir, inconsciente, a por títulos y honores surrealistas, caemos generación tras generación, empujados por nuestros predecesores, en un ejercicio de necedad colectiva paralizante.
Hoy he pasado el día mirando el horizonte desde un séptimo piso, buscando, por buscar algo, Tegucigalpa. ¿Por qué la Universidad sirviendo para tan poco, resulta tan decepcionante y origina tanta frustración?. ¿Quién tiene la culpa?. ¿Le corresponde a una universidad estúpida una sociedad estúpida o son cosas que no conviene mezclar?. ¿La Universidad es estúpida e inútil porque lo son sus profesores?, ¿es estúpida porque lo son sus estudiantes?, ¿es estúpida porque los padres de los alumnos son unos estúpidos que desconocen el mal uso que hacen de sus impuestos?, ¿es estúpida la Universidad porque los padres de los alumnos, plenamente conscientes, quieren que así sea?.
Particularmente, es una opinión personal, considero que no hay nadie estúpido. Es estúpido el sistema, son estúpidas las metas que nos trazamos y son estúpidos los procedimientos y los métodos. Algo pasa, no obstante y que desconozco, que nos empuja a seguir reuniendo energía para seguir siendo estúpidos con ahínco y frenesí.
Hace tiempo que pienso que Universidad y Sociedad son entidades mutuamente dependientes y la una el espejo de la otra, todo hay que decirlo, conmigo en medio. Soy veterinaria y cuido caniches. Mi otro lado de la cama es ingeniero industrial y repartidor de bebidas refrescantes. Hacemos una buena pareja, tenemos un futuro brillante por delante y nuestros hijos, cuando los tengamos, serán igualmente veterinarios e ingenieros industriales, digo yo, para que se asomen a la ventana a buscar en el horizonte la ciudad de Tegucigalpa, cuidar caniches y repartir bebidas refrescantes.
La ciudad es hermosa, adoro a mis padres y sigo viéndome y alimentando la amistad de las amigas y amigos de la Universidad. Entonces... ¿de qué me quejo?. No lo sé, pero mi otro lado de la cama y una servidora estamos evaluando muy seriamente marcharnos a Canadá.
La Universidad española está pensada para ningún sitio, para nada en concreto, en ninguna parte. Es, como suele decirse, una adivinanza parte un enigma dentro de un misterio. No está pensada, está profanada por toda una sociedad que la quiere así, inservible y profanada. Las Universidades españolas son poco más que albergues de día para jóvenes entre 18 y veintitantos. En Canadá nos espera un mundo nuevo y prometedor, seguiremos cuidando caniches y repartiendo bebidas refrescantes pero en inglés. Igual que aquí pero en inglés. En Canadá podré otear el horizonte, buscando Tegucigalpa, desde el piso 40 con el lago Ontario a los pies.
No me he vuelto loca, aunque mi otro lado de la cama, que no entiende nada de animales, afirme que estoy en ello. Estoy derrotada, pero no del todo; aspiro a ser pesimista, lo que querría decir que aunque pocas, las posibilidades existen.
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Texto: Ubaldina Herzt
Ilustración: Dibujo
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